JERUSALÉN 18 Nov. (Reuters/EP) -
Las autoridades israelíes han mantenido detenido en secreto durante más de tres años al supuesto experto en armas químicas de la red terrorista Al Qaeda Samer al Baraq, según consta en documentos judiciales desvelados este lunes, después de que el arrestado solicitara su puesta en libertad al Tribunal Supremo.
Al Baraq estudió microbiología en Pakistán, recibió entrenamiento militar en Afganistán y, en 2001, fue reclutado por Al Qaeda por Ayman al Zawahiri, el actual líder de grupo terrorista, según los documentos difundidos hoy y consultados por Reuters. Los documentos indican que Alo Baraq planeaba perpetrar atentados contra intereses israelíes.
Al-Baraq, de 39 años de edad, no fue acusado de ningún cargo y ha permanecido desde 2010 en régimen de detención administrativa, una política que permite a Israel mantener privados de libertad a supuestos milicianos y terroristas sin que sean juzgados, basándose en las pruebas presentadas ante un tribunal militar en sesiones a puerta cerrada.
Israel defiende este régimen de detención preventiva con el argumento de que es una política que permite impedir atentados de milicianos y terroristas mientras mantiene en secreto sus fuentes de contrainteligencia y sus tácticas de lucha contra el terrorismo.
El pasado mes de octubre, Al Baraq recurrió su detención ante el Tribunal Supremo. Al ser preguntado por las acusaciones en contra de su cliente, el abogado de Al Baraq, Mahmid Salé, ha asegurado que no existen pruebas en contra de su defendido. "Si es un terrorista importante, ¿por qué no ha sido procesado?. No hay pruebas contra él", ha subrayado.
Según consta en los documentos judiciales difundidos este lunes, Al Baraq fue detenido e interrogado en una ocasión en Estados Unidos y, posteriormente, estuvo durante cinco años encarcelado en Jordania. Finalmente, fue detenido en 2010 cuando intentaba entrar en Israel desde la vecina Jordania.
En su respuesta al recurso de Al Baraq, la Fiscalía israelí ha asegurado que dejar en libertad al detenido supondría un riesgo para todo Oriente Próximo. El Tribunal Supremo israelí tiene previsto estudiar el caso en una audiencia que se celebrará este lunes.