Actualizado 23/10/2015 19:01 CET

Bélgica limita a cinco años estatuto de refugiado y obliga a respetar "valores europeos"

Campamento de refugiados junto al Ministerio de Exteriores belga
FRANCOIS LENOIR / REUTERS

BRUSELAS, 23 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno belga ha anunciado este viernes que introducirá un estatuto temporal de refugiado limitado a un periodo inicial de cinco años y obligará a extranjeros a firmar un documento en el que se comprometen a respetar los valores y normas europeas, incluidos los Derechos Humanos y los principios del Estado de Derecho, para obtener el permiso de residencia.

El Gobierno belga otorgará un estatuto temporal por un plazo de cinco años para aquellas personas cuya demanda de asilo sea aceptada, una limitación que ya se aplica en varios países de la UE, según ha explicado el secretario de Estado de Inmigración y Asilo belga, el nacionalista flamenco, Theo Francken.

Las autoridades belgas confían en que las personas que reciben este estatuto puedan regresar a su país de origen si en dicho plazo se ha iniciado una transición en el país o ha terminado el conflicto armado dado que, vencido el plazo de cinco años, el estatuto se convertiría en permanente.

Desde la Comisión Europea han confirmado que es posible limitar en el tiempo el estatus de refugiado. "Es lo que se llaman visados humanitarios o protección subsidiaria, una forma menor del derecho de asilo. Es posible" de acuerdo con la normativa actual, han explicado a Europa Press fuentes del Ejecutivo comunitario.

El Ejecutivo belga permitirá a los refugiados trabajar de forma legal en Bélgica en un plazo de cuatro meses, en lugar de los seis meses actuales. En cambio, ampliará el plazo de seis a nueve meses el periodo del que disponen para considerar las peticiones para el reagrupamiento familiar de los demandantes de asilo y refugiados.

Las autoridades belgas también obligarán a los refugiados a firmar un documento en el que aceptan "respetar los derechos europeos, obligaciones, valores y libertades", incluido el respeto de la Convención Europea de Derechos Humanos y los principios de la Constitución belga.

Ello obligará a los refugiados a aceptar cuestiones como la igualdad de género, la libertad de opinión, la separación de la Iglesia y el Estado, el respeto a otras orientaciones sexuales y la libertad religiosa, entre otros.

El documento será vinculante y si un refugiado rechaza firmarlo ello perjudicará a su petición de asilo y cualquier eventual petición para obtener la nacionalidad belga, según Francken.

"Me parece incoherente e incompatible que alguien que diga que está en desacuerdo total con estos principios quiera ser de nacionalidad belga", ha justificado el polémico político en declaraciones a la cadena VRT, insistiendo en que "es un factor que se debe tener en cuenta" a la hora de decidir sobre su petición.

Para leer más