Actualizado 03/11/2012 18:55 CET

Birmania.- La UE pide el fin de la violencia sectaria y anuncia 78 millones de euros en ayudas a Birmania

BRUSELAS, 3 Nov. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha aprovechado su visita a Birmania para pedir a las autoridades que intervengan para poner fin a la violencia sectaria entre budistas y musulmanes en el estado de Rajine, que ha costado 89 vidas en las últimas semanas.

"También he tratado sobre la reciente violencia intercomunal en el estado de Rajine. Estamos mmuy preocupados por estos acontecimientos y por las consecuencias de las reformas y la democratización del país. Esperamos que todos los dirigentes religiosos pidan contención", ha afirmado Barroso en un discurso difundido en Bruselas. "La violencia debe parar y se deben abordar las necesidades humanitarias urgentes", ha añadido.

Así, ha anunciado la disponibilidad inmediata de 4 millones de euros para dedicar a ayuda humanitaria de urgencia "en cuanto se garantice el acceso a las zonas afectadas" por la violencia. En total, la UE tiene previsto aportar unos 78 millones de euros en ayuda para el desarrollo.

Barroso ha defendido impulsar la pacificación del país y ha destacado el "compromiso con la reconciliación" del Gobierno birmano. "Birmania ha sufrido durante décadas el conflicto violento y las dividiones internas. Ha llegado el momento de pasar página y abrazar esta extraordinaria oportunidad para la paz", ha argumentado.

El presidente de la Comisión ha explicado que su visita es para mostrar el apoyo de la UE a los cambios políticos y para "animar a proseguir con estas reformas". Durante su visita, Barroso se ha entrevistado con el presidente birmano, Thein Sein, y la dirigente opositora Aung San Suu Kyi.

Más de 20.000 personas han huido de los enfrentamientos entre budistas y musulmanes, iniciados tras la violación y asesinato de una joven mujer budista. El Gobierno de Birmania ha impuesto el estado de emergencia para tratar de contener estos enfrentamientos interreligiosos, que se han cobrado ya al menos 89 vidas.