Josep Borrell - Philippe Buissin/EU Parliament/d / DPA
En todo caso, ha negado que las medidas busquen un cambio de régimen en Moscú. "Las sanciones son provocadas por la guerra y el propósito es debilitar a la economía rusa para que sientan las consecuencias", ha subrayado, huyendo en todo caso de una confrontación con el pueblo ruso y enmarcando la crisis en las acciones militares ordenadas por Putin.
"No es la guerra de los rusos, sino la guerra del régimen de Putin", ha apuntado Borrell en varias ocasiones durante la rueda de prensa. Según ha explicado, las sanciones europeas también tienen el objetivo de fortalecer a los ucranianos de cara a su resistencia y a las negociaciones en Bielorrusia, que suceden en paralelo a la ofensiva total de Rusia contra el país vecino.
El Alto Representante ha querido dejar claro que no se trata de una batalla entre el Este y Occidente, ni un "remake de la Guerra Fría". "Defendemos la soberanía e integridad territorial de todos los Estados en el norte, el sur, el este y el oeste", ha subrayado.
APLICAR LAS SANCIONES YA ADOPTADAS
Sobre las próximas medidas frente a la escalada del conflicto en Ucrania, Borrell ha señalado que durante la reunión se han discutido más sanciones europeas como aumentar la lista de bancos rusos desconectados del sistema de transacciones Swift y estrechar el cerco a los oligarcas rusos que sostienen a Putin.
De todos modos no se ha cerrado ningún acuerdo nuevo y, de hecho, el jefe de la diplomacia europea ha puesto el foco en aplicar las medidas ya adoptadas. "Habrá más sanciones, se están estudiando, pero una cosa importante es aplicar lo que ya hemos aprobado", ha señalado, para reiterar que la UE debe asegurarse de que hay consecuencias prácticas de las decisiones que tome.