Actualizado 02/04/2008 13:17 CET

Bush: "La Guerra Fría ha acabado. Rusia no es nuestro enemigo"

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   BUCAREST, 3 Abr. (Reuters/EP) -


   El presidente estadounidense, George W. Bush, volvió a defender ayer, como ya hiciera el mrtes en Kiev, la entrada de Ucrania y Georgia en un futuro en la OTAN, al tiempo que intentó tranquilizar a Rusia respecto a esta cuestión y al despliegue del escudo antimisiles, a los que Moscú se opone, subrayando que "la Guerra Fría ha terminado".

   En un discurso pronunciado ayer horas antes del inicio de la cumbre de la Alianza en Bucarest, Bush consideró que la OTAN debería recompensar a Ucrania y Georgia por las revoluciones democráticas que llevaron a cabo en los últimos años e iniciar con ellas el camino hacia su adhesión.

   "La postura de mi país es clara, la OTAN debería dar la bienvenida a Georgia y Ucrania al Plan de Acción para la Adhesión", afirmó el presidente estaunidense, en un nuevo intento por convencer a los países europeos reacios a esta opción, entre ellos Francia y Alemania que han dejado claro su rechazo a que se abra la puerta a Kiev y Tiblisi, ya que consideran que es una provocación innecesaria a Moscú.

   Asimismo, usó su discurso para pedir a su homólogo ruso, Vladimir Putin, quien participará también en la cumbre de la OTAN aunque Rusia no es país miembro, que acepte el plan estadounidense de un escudo antimisiles en Europa central, al que Moscú se opone. Así, insistió en que dicho escudo, que se construirá en Polonia y República Checa, no es contra Rusia sino que busca contrarrestar la amenaza que plantean otros países como Irán.

   "La Guerra Fría ha acabado. Rusia no es nuestro enemigo", afirmó rotundo Bush, que tras la cumbre de la OTAN se desplazará a Rusia para reunirse por última vez con Putin --quien dejará la presidencia rusa en mayo-- en su residencia de verano en Sochi, en el mar Negro.

   Por otra parte, el presidente estadounidense dedicó buena parte de su discurso a pedir a los países aliados más contribuciones militares en Afganistán. "Como el presidente (francés Nicolas) Sarkozy expuso en Londres la semana pasada, no podemos afrontar una derrota en Afganistán. Cualquiera que sea el coste, cualquiera que sea la dificultad, no podemos afrontarlo, tenemos que ganar. Estoy completamente de acuerdo (con Sarkozy)", afirmó.

   Subrayando que Francia y Rumanía se disponen a enviar más tropas al país, Bush urgió al resto de los aliados a seguir su ejemplo. "Pedimos a las otras naciones que den un paso adelante con (el envío de) tropas adicionales también", declaró.  

   Los aliados de la OTAN quieren que de la Cumbre de Bucarest, que comenzará esta tarde, salga el mensaje de que su fuerza de pacificación compuesta por 47.000 efectivos permanecerá en Afganistán tanto tiempo como sea necesario para combatir a la insurgencia.

   "Nuestra alianza debe mantener su determinación y terminar la lucha (...) Si no derrotamos a los terroristas en Afganistán, nos enfrentaremos a ellos en nuestro territorio", recalcó Bush.