Cadena perpetua para un dirigente opositor por su papel en las revueltas tras el asesinato de Indira Ghandi

Manifestantes queman imágenes del dirigente opositor Sajjan Kumar
REUTERS / ANUSHREE FADNAVIS
Publicado 17/12/2018 14:47:03CET

NUEVA DELHI, 17 Dic. (Reuters/EP) -

Un tribunal de India ha condenado este lunes a cadena perpetua a Sajjan Kumar, dirigente del opositor Partido del Congreso, por su papel en las revueltas contra los sijs que se registraron en 1984 tras el asesinato de la entonces primera ministra india, Indira Ghandi, y que acabaron con la vida de cerca de 3.000 personas.

El partido gubernamental indio, el BJP, ha celebrado la condena impuesta al exparlamentario Kumar y ha dicho que la sentencia supone la confirmación de que se hace justicia, un mensaje que llega meses antes de unas elecciones generales en las que se medirá al Partido del Congreso, ahora liderado por el nieto de Ghandi.

Las revueltas contra los sijs se registraron en Nueva Delhi tras el asesinato en 1984 de la entonces primera ministra, Indira Gandhi, también miembro del Partido del Congreso y que murió por disparos de sus dos guardaespaldas sijs.

La mayoría de los muertos en esa ola de revueltas violentas, la más grave desde la independencia, eran indios sijs, una comunidad que supone el 2 por ciento de la población de India, un país con 1.300 millones de habitantes, en su mayoría hindúes.

En esas fechas, los simpatizantes del Partido del Congreso fueron considerados como los principales sospechosos de haber impulsado los disturbios. El Tribunal Superior de Nueva Delhi ha señalado que Kumar, que en ese momento cumplía la primera de sus tres legislaturas como parlamentario, ha sido condenado por conspiración criminal y por hacer discursos provocadores "instigando a la violencia contra los sijs".

La corte ha ordenado al político opositor que se entregue a la justicia antes del 31 de diciembre. Kumar mantiene que es inocente y todavía no se ha pronunciado sobre el fallo judicial. Sus abogados han anunciado que recurrirán la condena ante el Tribunal Supremo.

El asesinato de Ghandi llegó en venganza por su decisión de enviar al Ejército para actuar contra milicianos separatistas sijs que se habían refugiado en el Templo Dorado, el principal santuario del sijismo, en la ciudad de Amritsar, en el norte del país.

La operación del Ejército indio acabó con la vida de cientos de personas, incluido el líder de los milicianos sijs, y provocó graves daños en el templo. El BJP, el partido del primer ministro indio, Narendra Modi, ha celebrado el veredicto judicial. "Una reivindicación tardía de la justicia", ha afirmado el dirigente del BJP y ministro de Finanzas de India, Arun Jaitley, en un mensaje publicado en Twitter. "El Congreso y los herederos de la familia Ghandi continuarán pagando por los pecados de las revueltas de 1984", ha recalcado.

Rahul Ghandi, el nieto de Indira Ghandi, es el presidente del Partido del Congreso y se prevé que sea el principal rival de Modi en las elecciones generales, previstas para mayo de 2019. Rahul Ghandi, heredero de la dinastía Nehru-Gandhi, que ha gobernado India durante décadas, ha denunciado el horror que supusieron las revueltas y ha dicho que algunos miembros de su formación que podrían haber estado implicados ya han sido castigados por sus acciones.

"Es un error politizar este tema o intentar sacar rédito político", ha afirmado el portavoz del Partido del Congreso, Abhishek Manu Singhvi, en declaraciones a la prensa. "Se han realizado varios procesos legales durante unos 20 años en este caso. Muchos casos de condena luego han sido archivados en los recursos", ha concluido.