Actualizado 03/05/2007 04:22 CET

La Cámara de Representantes no logra anular el veto de Bush al proyecto de ley para financiar sus guerras

WASHINGTON, 3 May. (EP/AP) -

La Cámara de Representantes --Cámara Baja del Congreso norteamericano-- no logró anular esta tarde el veto del presidente estadounidense, George W. Bush, al proyecto de ley de financiación de las campañas bélicas en el exterior, principalmente las de Irak y Afganistán, que introducía además la fecha del 1 de octubre para iniciar el repliegue de las tropas en Irak, motivo por el cual Bush vetó el proyecto.

Horas más tarde, Bush emplazó a los parlamentarios de los partidos Republicano y Demócrata que se desplazaron a la Casa Blanca a dejar atrás las diferencias y a trabajar en el futuro para encontrar soluciones para Irak. Los diputados estadounidenses fueron recibidos en la residencia presidencial apenas horas después de que la Cámara de Representantes --cámara baja del Congreso-- no lograra anular el veto presidencial al proyecto de ley de financiación de las campañas bélicas en el exterior, principalmente las de Irak y Afganistán, que introducía además la fecha del 1 de octubre como la del inicio del repliegue de las tropas de Irak.

Fueron 222 los representantes que votaron a favor de anular el veto presidencial, aunque los 203 votos en contra de dicha anulación impidieron alcanzar los dos tercios de votos necesarios para contrarrestar el veto de Bush.

"El presidente ha hecho oídos sordos a los deseos del pueblo americano", lamentó la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, en alusión al veto presidencial y al hilo del debate previo a la votación de la Cámara Baja, constatando que "el presidente quiere un cheque en blanco", algo que subrayó "el Congreso no le dará".

Sin embargo el representante republicano Jerry Lewis instó al Congreso a aceptar el veto, aduciendo que los políticos no deben tomar decisiones militares. "Ahora no es el momento de que Estados Unidos abandone su guerra contra el terror", insistió.

Antes de la votación, Bush se mostró "confiado" en que "la voluntad de ambas partes superará las declaraciones políticas y se acordará una proposición de ley" que otorgue a las tropas estadounidenses, dijo, "los fondos y la flexibilidad (necesarios) para hacer el trabajo" que el Gobierno les encomendó. "No tiene ningún sentido imponer la voluntad de los políticos sobre las recomendaciones de nuestros comandantes militares en el campo", reiteró.

"Ayer fue el día en el que se pusieron de manifiesto las diferencias. Hoy es el día en el que podemos trabajar juntos para buscar puntos de encuentro", afirmó Bush tras reunirse con los parlamentarios, horas después de la votación. "Tengo confianza en que podamos lograr un acuerdo", añadió.

El portavoz de los demócratas en el senado, Harry Reid, y la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, también demócrata, se sentaron a ambos lados de Bush mientras éste leía un breve comunicado.