Canadá aprueba nuevas regulaciones sobre el uso de drones que prohíben su sobrevuelo cerca de aeropuertos

Drone, videovigilancia
PIXABAY - Archivo
Publicado 09/01/2019 21:51:49CET

MADRID, 9 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Canadá ha anunciado este miércoles nuevas regulaciones sobre el uso de drones que prohíben su sobrevuelo cerca de aeropuertos y escenas de emergencias con el objetivo de "mejorar la seguridad de la aviación y la población".

El ministro de Transportes, Marc Garneau, ha destacado que las autoridades están decididas a "animar y apoyar las posibilidades de innovación y crecimiento económico que representan los drones", si bien ha hecho hincapié en la necesidad de introducir medidas de seguridad.

Estas regulaciones exigen que los drones estén registrados y que los operadores de aquellos de gran tamaño reciban certificación, al tiempo que limitan quién puede operarlos, dónde pueden hacerlo y qué pueden portar.

Así, los drones no podrán portar seres vivos, mientras que algunos que cuenten con permisos especiales podrán transportar explosivos, armas o municiones, según ha informado la cadena de televisión canadiense CBC.

Además, contemplan que los propietarios registrados deben tener al menos catorce años y ser ciudadanos o residentes permanentes de Canadá, mientras que queda prohibido la ingesta de alcohol o drogas doce horas antes del sobrevuelo.

Estas medidas, que entrarán en vigor a partir del 1 de junio, se aplicarán sobre los drones de entre 250 gramos y 25 kilogramos. "Recuerden que cuando toman el control de una aeronave aceptan las responsabilidades de un piloto. Se es un piloto al operar un dron", ha agregado Garneau.

En este sentido, las regulaciones prohíben operarlos "de forma negligente o temeraria o que ponga en peligro o probablemente ponga en peligro la seguridad aérea y la seguridad de cualquier persona".

Garneau ha destacado que aquellas personas que violen estas medidas podrían hacer frente a multas de hasta 3.000 dólares canadienses (unos 1.965 euros), mientras que en el caso de las compañías la cifra podría ascender hasta los 25.000 dólares canadienses (cerca de 16.385 euros).

Además, en caso de que las autoridades considere que una persona está alterando el tráfico aéreo de forma deliberada con el uso de estos aparatos, el responsable podría ser condenado a pena de cárcel.

En octubre de 2017, un pequeño dron colisionó con un avión de pasajeros en los alrededores del Aeropuerto Jean Lesage de Quebec, si bien el suceso se saldó sin heridos.

La aprobación de las regulaciones ha llegado un día después de que el aeropuerto londinense de Heathrow, el de más tráfico de Reino Unido, suspendiera durante una hora los despegues por la supuesta presencia de drones en la zona.

Apenas dos semanas antes, el aeropuerto de Gatwick, también en Londres, quedó sumido en el caos durante varios días debido a la presencia de drones en las proximidades de la pista, lo que provocó su cierre en los días previos a Navidad.

Contador