Publicado 10/07/2020 11:17:40 +02:00CET

Casi 14.900 muertos y cerca de 8.500 ataques terroristas en 2019, con Afganistán como el país más castigado

Atentado en Afganistán
Atentado en Afganistán - SAIFURAHMAN SAFI / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

Los actos de terrorismo se han reducido un 50% desde 2014 y han dejado un 54% menos de víctimas, según START

MADRID, 10 Jul. (EUROPA PRESS) -

El número de atentados terroristas sigue cayendo a nivel mundial, pero aún así en 2019 se registraron casi 8.500 que se saldaron con 14.840 muertos, además de costarle la vida a 5.460 de los autores de los mismos, según el último Resumen Mundial sobre terrorismo elaborado por el Consorcio Nacional para el Estudio del Terrorismo y la Respuesta al Terrorismo (START) de Estados Unidos.

La tendencia iniciada en 2014 se mantiene y en los últimos cinco años el número de ataques terroristas ha disminuido un 50 por ciento, mientras que el número total de muertos --incluidos los autores-- ha caído en un 54 por ciento. Así, en 2014 se alcanzó un punto álgido, con casi 17.000 ataques y más de 44.000 muertes.

Afganistán fue el país más afectado, registrando el 21 por ciento del total de ataques y el 41 por ciento de los fallecidos --terroristas incluidos-- a pesar de las conversaciones de paz entre los talibán y Estados Unidos que terminaron culminando en un acuerdo de paz en febrero de 2020.

En el último año, los atentados aumentaron un 2 por ciento con respecto a 2018 mientras que el número total de víctimas debido al terrorismo cayó un 16 por ciento debido a que los terroristas muertos durante los ataques fueron un 32 por ciento menos. En lo que se refiere a las víctimas en actos terroristas, fueron un 2 por ciento menos si bien los fallecidos en ataques talibán aumentaron un 9 por ciento con respecto a 2018.

Por lo que se refiere a Irak, el país que más ataques terroristas registró entre 2013 y 2017, estos disminuyeron un 53 por ciento entre 2018 y 2019 y hubo un 44 por ciento menos de muertos. Sin embargo, según START, las tendencias mensuales demuestran que la violencia terrorista persiste y que el ritmo al que se estaba reduciendo parece haberse ralentizado.

En 2019, Estado Islámico perpetró más de 350 ataques en Irak que dejaron más de 500 muertos, un dato que contrasta con las más de 500 víctimas al mes de media y los 100 atentados al mes que el grupo terrorista perpetró desde que declaró el 'califato' en 2014 y la caída de Mosul en julio de 2017.

El grupo también es responsable de cientos de muertos en Siria y en otros lugares y aunque su influencia en el país que le vio nacer ha disminuido notoriamente, "sigue expandiéndose geográficamente", resalta START.

ESTADO ISLÁMICO LLEGA A NUEVOS PAÍSES

El 'núcleo' de Estado Islámico, sus filiales o personas que dijeron haber jurado lealtad cometieron ataques en 31 países el año pasado, en comparación con los 35 de 2018, pero la lista incluye tres países en los que antes no había habido acciones suyas: Países Bajos, Mozambique y Sri Lanka. Con ello, son ya 57 los países que hasta la fecha han registrado acciones del grupo terrorista.

Por otra parte, el informe pone de relieve varias "tendencias importantes" registradas en África. Así, en Nigeria, la violencia terrorista global disminuyó debido a una reducción en los ataques por parte de extremistas fulani, pero la violencia terrorista obra de Boko Haram aumentó --el informe no distingue entre el grupo que lidera Abubakar Shekau y su escisión, Estado Islámico en África Occidental (ISWA), que opera en la misma zona--. Boko Haram también perpetró más ataques en Camerún, Chad y Níger.

En el caso de Malí, otro de los países más castigados por el terrorismo en el continente, hubo un 16 por ciento menos de ataques pero el total de muertos aumentó un 41 por ciento debido a que se produjeron al menos seis ataques con más de 30 víctimas.

Mientras, en Burkina Faso, los ataques aumentaron en un 127 por ciento en 2019 y hubo un 587 por ciento más de muertes --incluidos terroristas--. Este marcado aumento, según START, se debe a que se produjeron hasta 25 ataques con más de diez víctimas mortales, frente a tan solo dos en 2018. Al menos diez de ellos fueron obra del Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM) --la filial de Al Qaeda en el Sahel-- o de Estado Islámico en el Gran Sáhara (ISGS).

MENOS ATAQUES Y VÍCTIMAS EN EUROPA

Por lo que se refiere a Europa Occidental, según START, hubo un 6 por ciento menos de ataques con respecto al año anterior, siguiendo con la tendencia que comenzó en 2015, y también se mantuvo el descenso en el número de víctimas, con 18 fallecidos y unos 100 heridos.

En total se produjeron 191 ataques terroristas, pero solo nueve registraron al menos cuatro muertos o heridos. En cinco de ellos, se emplearon cuchillos o armas punzantes, dos se cometieron con armas de fuego, dos implicaron el uso de vehículos como arma de contacto, en uno se usaron explosivos, en otro armas incendiarias y en otro un individuo desarmado hirió a cuatro personas.

En Estados Unidos se cometieron en 2019 64 ataques terroristas en los que murieron 51 personas, si bien el 84 por ciento no fueron letales. Estos ataques, según START, están caracterizados por la influencia ideológica "ambigua" de quienes los cometen, que normalmente no están vinculados a una organización. Así, entre sus autores hubo supremacistas blancos y nacionalistas, extremistas antisemitas y un miembro de Al Qaeda en la Península Arábica (AQPA) --el autor de la base de Pennsacola, en Florida--, entre otros.

CADA VEZ MENOS GRUPOS TERRORISTAS ACTIVOS

Según el informe, en 2019 un total de 265 grupos y organizaciones cometieron actos terroristas a nivel mundial, un número en continuado declive tras el pico alcanzado en 2016, cuando hubo 377.

Los talibán en Afganistán fueron el grupo que cometió más ataques en 2019, dejando un total de víctimas superior que la suma de las víctimas de los siguientes diez grupos en la lista. Con respecto a 2018, cometieron un 9 por ciento más de ataques y provocaron un 11 por ciento más de muertos.

Entre quienes incrementaron sus acciones también figuran los huthis, que cometieron un 55 por ciento más de ataques en Yemen y dejaron un 54 por ciento más de víctimas, así como Boko Haram, con un 43 por ciento más de ataques y un 37 por ciento más de víctimas.

El atentado terrorista más mortífero de 2019 fue el ocurrido el Domingo de Pascua en Sri Lanka. Más de 250 personas murieron y otras 500 resultaron heridas en la cadena de atentados suicidas perpetrada en varios lugares, incluidos iglesias y hoteles. Estado Islámico reivindicó la autoría pero las autoridades de la isla acusaron a grupos locales de su autoría.