El cementerio del Mediterráneo no frenará a los migrantes

La ONG llama a luchar contra las causas de la inmigración

Inmigrantes duermen a bordo de un buque de la Marina Malta  tras ser rescatados
Foto: DARRIN ZAMMIT LUPI / REUTERS
   
Europa Press Internacional
Actualizado: viernes, 24 abril 2015 11:03

   MADRID, 24 Abr. (Por Paula San Pedro, responsable de Incidencia Política de Oxfam Intermón) -

   "Salí de Eritrea y durante un año estuve en el campo de refugiados en Etiopía pero mi padre logró reunir dinero y me lo dio para que saliese de ahí y llegar a Europa. Primero cogí un autobús que me llevó a Sudán y de ahí a otro que me llevó a Libia. El viaje duró más de un año y lo pasé muy mal. Al ir solo los grupos armados con los que nos cruzamos me veían como un blanco fácil, me atacaron, me golpearon y me robaron en varias ocasiones.

   En Libia, los grupos armados me retuvieron con otro centenar de personas y durante semanas, perdí la cuenta, vivimos hacinados sin apenas comida ni agua. Al final me embarcaron con más de un centenar de personas. Antes de que se bajaran del barco fueron uno por uno con sus pistolas robándonos lo poco que nos quedaba. Nos dieron instrucciones sobre cómo llegar a Italia, llenaron el depósito y se marcharon.

    Yo creo que el que se puso a los mandos no sabía ni nadar. La mayoría éramos hombres pero también había mujeres y niños. A las pocas horas de haber salido de Tripolí la balsa empezó a llenarse de agua y la gente se asustó. Algunos se tiraron al mar pero no sobrevivieron. Yo temí que ese era el final... justo cuando estaba tan cerca de mi destino. Pero justo llegó una barca que nos rescató. Nos llevó a Lampedusa y yo tuve suerte al ser menor de edad.

Inmigrantes

   Sé que otros muchos de mis compañeros han sido devueltos a sus países. No es justo, después de tanto esfuerzo y de jugarnos la vida te mandan a tu casa. Cada día me levanto deseando volver a casa pero sé que no lo podré hacer hasta que no sea un país libre". Theo, 17 años.

   El testimonio de este adolescente, al igual que el de otros cientos de miles, es desgarrador. Historias de gente que no tienen más remedio que salir de sus países huyendo de la guerra, del hambre, y llevados por la voluntad férrea de otro destino mejor para ellos.

   Un sirio que por no querer empuñar un arma sale de su país dejando atrás a sus cuatro hijos. Una nigeriana cristiana que huye porque teme por su vida por defender su religión. Un maliense que ante la falta de oportunidades en su país atraviesa el continente durante cinco años.  Una palestina con sus hijos que ya no puede recordar de cuántos países han huido ya...

EL MEDITERRÁNEO SE ESTÁ CONVIRTIENDO EN UN CEMENTERIO

   Pero el final de estos periplos depara una prueba mortal; cruzar el Mediterráneo. Este mar que para muchos es sinónimo de vacaciones, de playa y de sol para otros muchos pasa de ser el deseo más preciado al fin. En lo que llevamos de año, se ha llevado la vida de 1.600 personas, una cifra récord. Desde el 2000, se contabilizan ya 28.000. Un mar que se está convirtiendo en un cementerio.

   Pero tuvo que pasar una debacle para que los jefes de Estado y de Gobierno de la UE dieran respuesta a esta crisis humanitaria. Y así fue. Ayer se reunieron los susodichos como respuesta a la tragedia del día 19 de abril en la que fallecieron cerca de 800 personas a pocas millas de Libia.

   Cosas positivas como resultado de dicha reunión; se vuelve a multiplicar por tres el presupuesto de la operación 'Triton', lo que la sitúa casi al nivel de la previa (y exitosa) operación 'Mare Nostrum'. Y además, se ha acordado reforzar la cooperación con países africanos para hacer frente al tráfico humano y poner en marcha el sistema de Asilo Comunitario de la UE, lo que permitirá homogeneizar las cargas de la migración entre los países miembros.

   Y hasta ahí se puede leer porque el resto de las decisiones tomadas se han adoptado con un espíritu comercial y electoral --"la UE va a poner los medios para salvar vidas"-- pero cuidando el surgimiento de brotes nacionalistas y racistas --"pero después te deporta con alfombra roja a tu país de origen"--.

NO SE MENCIONAN LAS CAUSAS

   El hecho de que no se haya hecho ni una sola mención a las causas que originan todos estos flujos migratorios explica mi descripción. Pero no sólo eso, el mandato de 'Tritón' sigue sin ser humanitario, se limita al control de fronteras, por lo que salvar vidas queda como un objetivo secundario.

   Además, no hay compromisos vinculantes sobre la cuota de refugiados que deberían de aceptar los países miembros. Y para rematar, lo que sí se ha acordado es que aquellos migrantes que lleguen por razones económicas serán devueltos de manera inmediata.

Inmigrantes

   En resumen, las decisiones que se tomaron ayer probablemente ayudarán a que muera menos gente en el mortífero mar y que se luche de manera más eficaz contra los traficantes pero me temo que el coste para migrantes y refugiados va a seguir siendo altísimo.

   Nada podrá retener al que quiere huir de su país: ni muros, ni fronteras, ni mares. Cuando un paso se cierre otro se abre pero, tal y como este trágico suceso nos recuerda, cada vez será más peligroso y mortal. Es momento de superar, de una vez por todas, este debate artificial y luchar contra las causas de la migración. Theo, al igual que otros tantos, lo tiene claro, se volvería si en su país pudiese vivir en paz.

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