BEIJING 30 Oct. (De la corresponsal de EUROPA PRESS, Débora Altit) -
Los abogados defensores de presuntos criminales en China podrán a partir de junio mantener encuentros con sus clientes, que no serán vigilados por la policía, según informa hoy en su web el rotativo oficial 'China Daily'.
La garantía legal, básica en el sistema judicial de la mayoría de países, no se cumplía en China y no fue aprobada hasta el pasado fin de semana.
A partir de junio de 2008, según el diario, los abogados defensores podrán reunirse con sus defendidos después de los interrogatorios y otras medidas ordenados por los tribunales.
Los encuentros, además, no estarán vigilados por la policía, y la defensa deberá tener acceso a todos los documentos y material relacionados con el caso de su cliente. Asimismo, los abogados tendrán derecho a solicitar por sí mismos la realización de pruebas.
Teóricamente, la actual ley de procedimiento criminal sí permite los encuentros entre abogados y defendidos después de que los sospechosos sean interrogados por la policía. Sin embargo la disposición en la práctica no se cumple, por lo que esta nueva ley vendría a intentar poner un poco de orden en el sistema chino, criticado con frecuencia por los abusos cometidos por la policía y por la falta de separación entre los tres poderes del Estado.
En los últimos años la prensa china se ha hecho eco de numerosos juicios irregulares a presuntos criminales condenados a muerte o a largas penas que después resultaron ser inocentes. En muchos de estos casos el patrón del caso es similar, ya que tras un crimen de sangre la policía detiene rápidamente a varios sospechosos y termina quedándose con uno de ellos, quien tras largos interrogatorios (torturas incluidas) termina "confesando". La situación ha llevado a muchos tribunales a conmutar las condenas a muerte por cadenas perpetuas, ante la falta de evidencias y la sospecha de que las confesiones fueron forzadas, en lugar de cancelar los juicios.
El Gobierno central ha prometido que el número de ejecutados cada año (cifra que es considerada un secreto nacional, y por tanto se desconoce) se reducirá un 30% en los próximos años gracias a las reformas aplicadas y a la decisión de que todas las condenadas a muerte sean revisadas en Beijing por el Tribunal Popular Supremo.
Aunque la promesa se cumpla China seguirá siendo, de lejos, el país que más ciudadanos ejecuta, ya que Amnistía Internacional cifra el número de ajusticiados en alrededor de 8.000 al año, frente a los 177 de Irán (segundo país) y los 53 de EEUU (tercero).