Actualizado 20/09/2007 22:04 CET

Chipre.- La titular de Exteriores griega apuesta por resolver el contencioso de Chipre con el nuevo Gobierno turco

ATENAS, 20 Sep. (EP/AP) -

Grecia y Turquía deberían aprovechar que ambos países acaban de formar nuevos Gobiernos salidos de las urnas para resolver el contencioso de Chipre, principal motivo de las desavenencias entre Atenas y Ankara, según valoró hoy la ministra de Asuntos Exteriores griega, Dora Bakoyannis.

A pesar de que los dos países han realizado progresos para reducir la tensión entre ambos en la última década y mejorar sus relaciones económicas y comerciales, no han logrado avanzar en dos de sus principales litigios: la división de la isla de Chipre --en dos entidades desde que el norte de la isla proclamará la República Turca del Norte de Chipre tras la invasión en 1974 de esta parte del territorio por Turquía-- y las disputas sobre la soberanía marítima del mar Egeo --centrada en el control de las exploraciones petrolíferas y minerales en la zona--, y que desencadenó una guerra en 1987 entre las partes.

"Todavía no hay ninguna esencia" para mejorar las relaciones en este sentido, explicó Bakoyannis en una entrevista con la agencia AP, la primera que concede desde que Nueva Democracia, el partido conservador del primer ministro, Costas Karamanlis, saliera victorioso de los comicios legislativos el pasado domingo. "Ésa es la realidad", reconoció.

No obstante, reconoció que ambas partes --Turquía y Grecia-- deberían echar mano del hecho de que en ambos países se acaban de formar Ejecutivos salidos de las urnas para impulsar las negociaciones en este punto. "Creo que este es un muy buen momento, con Gobiernos nuevos con un mandato público fresco, para avanzar en lo esencial", incidió.

"Deseamos resolver la cuestión de la placa continental con Turquía, y por su puesto, que Turquía se aplique en sus obligaciones con la Unión Europea", añadió, antes de partir rumbo a Nueva York, donde participará a la sesión anual de la Asamblea General de la ONU, donde tiene previsto reunirse con su homólogo turco, Alí Babacan.

Otro de los problemas que enfrentan a Grecia y Turquía, la división de la isla mediterránea de Chipre y que separa, de facto, a las comunidades turco-chipriota de la greco-chipriota, parte de la Unión Europea.

Chipre se encuentra dividida desde hace más de tres décadas. A principios de los años 80 se proclamó la República Turca del Norte de Chipre (RTNC) en el norte de la isla, que sólo reconoce Turquía y la Organización de la Conferencia Islámica (OCI). La parte sur, unos dos tercios de la isla, es la República de Chipre, que ingresó en la Unión Europea (UE) el 1 de mayo de 2004 después de que fracasara el plan de Naciones Unidas para la reunificación de Chipre.

Las negociaciones entre las autoridades del Norte y Sur de Chipre no se han materializado en avances significativos sobre la posibilidad de reunificar la isla. "Espero que ahora sea un buen momento para esta cuestión también", reconoció.

Por otra parte, la jefa de la Diplomacia griega aseguró que la postura de Atenas es apoyar los esfuerzos de Turquía para adherirse a la Unión Europea. "La posición de Grecia es bien conocida", explicó. "Pertenecemos al grupo de países que apoyan de forma constante las perspectivas europeas de Turquía si Turquía cumple la condición de que respetar totalmente las convenciones europeas".

Precisamente, la negativa de Turquía a abrir sus puertos y aeropuertos al tráfico con Chipre fue el principal motivo que condujo a la Comisión Europea a suspender varios capítulos de las negociaciones de adhesión de Ankara a la UE, que se abrieron formalmente hace casi dos años.

Los líderes de las dos comunidades de Chipre, el turcochipriota Mehmet Ali Talat y el greco-chipriota Tassos Papadopoulos, se entrevistaron el pasado 5 de septiembre con objeto de retomar las negociaciones para la reunificación de la isla, si bien no anunciaron ninguna medida concreta al respecto.