CIA.- El Gobierno rumano y el ex presidente Iliescu rechazan las denuncias de Marty

Actualizado 08/06/2007 21:53:05 CET

BUCAREST, 8 Jun. (EP/AP) -

El actual Gobierno rumano y el ex presidente Ion Iliescu rechazaron hoy las acusaciones realizadas por el relator de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa sobre los vuelos de la CIA, Dick Marty, que en un informe presentado hoy aseguró que Estados Unidos instaló cárceles secretas de la CIA en Polonia y Rumanía con el conocimiento de las autoridades de ambos países.

El Ministerio de Asuntos Exteriores rumanos lamentó que Marty "estime que hubo prisiones secretas en Rumanía" y consideró que la credibilidad de las fuentes del parlamentario suizo "no puede ser evaluada" puesto que no están identificadas.

Además, varios responsables rumanos que aparecen nombrados en el informe por su presunto conocimiento de las instalaciones de la CIA, incluyendo el ex presidente Iliescu y sus ministro de Defensa y consejero de seguridad rechazaron las acusaciones.

"Es estúpido", dijo Iliescu, cuyo tercer y último mandato terminó en diciembre de 2004. "Como jefe de Estado, nunca recibió ninguna información o petición de este tipo, y estas actividades no podrían haberse llevado a cabo sin la aprobación de las instituciones estatales", afirmó.

Además, Iliescu descartó la posibilidad de que estas actividades puedan haberse realizado su conocimiento. "Si la CIA hubiera hecho algo como esto sin la aprobación de las autoridades rumanas, sería intolerable", agregó.

Sin embargo, su ex consejero de seguridad, Iona Talpes, reconoció que Rumanía "consistió permitir a los aviones de la CIA aterrizar" en el país", pero dijo que cuando el acuerdo fue negociado "fue hecho según un documento firmado por todos los países de la OTAN". "¿Cómo podía saber Rumanía lo que estaba ocurriendo en esos aviones?", consideró, citado por la agencia Rompres.

Rumanía ofreció a Estados Unidos el uso de la base aérea de Mihail Kogalniceanu para su campaña para la guerra en Afganistán e Irak. Algunas zonas de la base no podían ser utilizadas por los rumanos. Human Rights Watch la ha identificado como uno de los posibles lugares donde la CIA instaló prisiones.

En su informe, Marty asegura que Polonia y Rumanía albergaron prisiones bajo un programa de la CIA especial puesto en marcha tras los atentados del 11-S, para "matar, capturar y detener" a presuntos terroristas "de alto nivel".

Por su parte, el ex ministro de Defensa Ioan Mircea Pascu, que ahora es miembro del Parlamento europeo por el Partido Socialdemócrata, también negó las acusaciones. "No tengo nada que ver con este asunto. Nunca firmé ningún acuerdo con los estadounidense sobre este asunto. Tampoco ningún subordinado mío pudo haberlo hecho sin mi permiso", agregó. Mircea pidió a Marty que presente las pruebas que apoyan sus acusaciones o si no hay "pruebas serias, concretas y materiales" se disculpe ante las personas nombradas en su informe.

Asimismo, un senador rumano que dirigió una comisión que investigó las acusaciones a petición del Parlamento rumano también rechazó las conclusiones del parlamentario suizo. "El informe es totalmente infundado", aseguró Norica Nicolai, en la cadena de televisión Realitatea. "Hay juegos políticos e importantes intereses políticos para afectar la credibilidad de Rumanía", agregó.