Cientos de académicos condenan a China por los campos de reeducación en Xinjiang

Policías chinos en la ciudad de Kashgar, en Xinjiang
REUTERS / THOMAS PETER
Publicado 27/11/2018 7:32:34CET

WASHINGTON, 27 Nov. (Reuters/EP) -

Cientos de académicos han asegurado este lunes que los países deben imponer sanciones a China por la detención masiva de los uigures en la región occidental de Xinjiang y han advertido de que la falta de acción sería una señal de aceptación de "tortura psicológica a civiles inocentes".

Pekín se ha enfrentado en los últimos meses a una protesta de activistas, académicos y gobiernos extranjeros por las detenciones masivas y la estricta vigilancia de la minoría musulmana uigur y otros grupos étnicos que viven en Xinjiang.

En agosto, un panel de Derechos Humanos de Naciones Unidas dijo que había recibido muchos informes creíbles de que un millón o más de uigures y otras minorías están detenidos en lo que asemeja a un "campo de internamiento masivo que está oculto en secreto" en la región.

Representantes de un grupo de 278 académicos en disciplinas de docenas de países han pedido a China en una rueda de prensa en Washington que pusiera fin a sus políticas de detención y ha pedido sanciones dirigidas a los principales líderes chinos y compañías de seguridad relacionadas con los abusos.

"Esta situación debe abordarse para evitar que se establezcan precedentes negativos en el futuro con respecto a la aceptabilidad de la represión completa de un segmento de su población por parte de cualquier estado, especialmente sobre la base de la etnicidad o la religión", ha señalado el grupo en una declaración.

Los países deben acelerar las solicitudes de asilo de las minorías musulmanas de Xinjiang, así como "encabezar un movimiento de acción de la ONU destinado a investigar este sistema de internamiento masivo y cerrar los campamentos", ha aseverado.

China rechaza las críticas a sus acciones en Xinjiang, diciendo que protege la religión y la cultura de las minorías y que se necesitan medidas de seguridad para combatir la influencia de los grupos "extremistas" que incitan a la violencia.

El ministro de Asuntos Exteriores del país, Wang Yi, ha indicado que el mundo debería ignorar los "chismes" sobre Xinjiang y confiar en el Gobierno.