Actualizado 14/07/2012 08:52 CET

Descartado el impacto de proyectil de arma de fuego en la muerte de los militares del avión accidentado

BOGOTÁ, 14 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Instituto de Medicina Legal de Colombia ha descartado este viernes que la muerte de dos militares en el departamento de Cauca tras estrellarse el avión en que viajaban se deba a lesiones producidas por proyectil de arma de fuego, y ha indicado que la causa del fallecimiento fue un politraumatismo severo.

"Se descartan totalmente las lesiones producidas por proyectil de arma de fuego. La causa de la muerte como corresponde a este tipo de sucesos es de politraumatismo severo", ha señalado el director del Instituto de Medicina Legal, Carlos Valdez.

El avión de guerra y la tripulación formaban parte del Comando Aéreo de Transporte Militar número tres con sede en Cali, que participaba en operaciones contra la guerrilla.

A pesar de que un hombre que se identificó como miembro de la columna Jacobo Arenas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), aseguró que el avión fue derribado por el grupo armado, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, dijo que esta posibilidad "era muy improbable", ya que, a su juicio, la guerrilla "no tiene la capacidad de hacerlo".

NUEVOS ENFRENTAMIENTOS

Por otra parte, el coordinador de la Guardia Indígena en Miranda, en el departamento de Cauca, Camilo Tarquiná, ha resultado herido este viernes en un enfrentamiento entre miembros de las FARC y fuerzas de seguridad en el municipio.

Tarquiná ha sido trasladado al hospital de Santander de Quilichao debido a la gravedad de sus heridas, según ha informado la emisora colombiana Radio Caracol.

Las fuerzas de seguridad colombianas han intensificado los combates en la zona en las últimas horas, mientras que consejero mayor del Consejo Regional Indígena, James Terracué, ha pedido a todas las fuerzas de la región que vayan al lugar "para corretear a la guerrilla".

La guerrilla y los militares se enfrentan desde el pasado fin de semana en Cauca, en una de las mayores ofensivas del grupo armado en este departamento. El municipio más afectado es el de Toribío, con 3.000 personas desplazadas por la violencia.