VUHLEHIRSK/KRAMATORSK (UCRANIA), 10 (Reuters/EP)
Un miliciano ruso apodado 'Malysh' que dirige una unidad de reconocimiento de los separatistas prorrusos en el este de Ucrania ha asegurado este martes que no aceptarán un alto el fuego en la zona porque ya tienen "rodeadas" a las fuerzas bajo mando de Kiev en la localidad de Debaltseve, de importancia estratégica porque es un nodo ferroviario y de carreteras que conecta el norte de Donetsk con Lugansk.
"La burbuja de Debaltseve se ha cerrado totalmente. No les dejaremos. No hay modo de que puedan salir", ha explicado desde Vuhlehirsk, una localidad tomada por los separatistas prorrusos la semana pasada y próxima a Debaltseve.
Preguntado sobre si los prorrusos quieren pactar ahora un alto el fuego, Malysh, que ha asegurado que es ruso y no ucraniano, ha dejado claro que no quieren ningún acuerdo. "Estamos totalmente en contra. Tendrían tiempo para reagruparse. Ahora les tenemos", ha afirmado.
Los prorrusos han puesto en marcha una nueva ofensiva para acorralar a las fuerzas del Gobierno en Debaltseve y arrebatarles el control de esta ciudad y han asegurado que no detendrán sus operaciones hasta que no hayan logrado hacerse con más territorios.
A unos 30 kilómetros al norte de la línea del frente, en Kramatorsk, varios cohetes han alcanzado el cuartel general de la operación militar local y un distrito de bloques de apartamentos. Los prorrusos han negado que estén disparando contra esta localidad. En Kramatorsk, un fotógrafo de Reuters ha visto el cadáver de una mujer.
Las autoridades locales leales al Gobierno de Kiev han informado de que hay al menos siete muertos por el impacto de cohetes. Estos hechos suceden la víspera del inicio de las conversaciones en Minsk (Bielorrusia) entre el presidente de Rusia, Vladimir Putin, el mandatario de Ucrania, Petro Poroshenko, el jefe de Estado francés, François Hollande, y la canciller alemana, Angela Merkel, para tratar de encontrar una solución al conflicto en el este de Ucrania.
CONTRAOFENSIVA DE KIEV
El Gobierno ha anunciado este martes que sus fuerzas han lanzado una contraofensiva en el sureste del país para expulsar a los prorrusos de Mariupol, la mayor ciudad bajo control del Ejecutivo en las zonas con presencia de rebeldes.
"Las unidades de la Guardia Nacional han roto las defensas enemigas cerca de Mariupol y han continuado con la ofensiva", ha informado en un comunicado el Consejo de Defensa y Seguridad Nacional.
Por su parte, el portavoz militar ucraniano Andri Lisenko ha denunciado que las fuerzas rusas se están reagrupando en Rusia cerca de la frontera con Ucrania.
Su denuncia llega después de que el Gobierno de Moscú haya anunciado el despliegue de 2.000 militares en el Distrito Militar Sur del país, que incluye la frontera con Ucrania, y más de 600 uniformados en Crimea. En las últimas 24 horas, según las estimaciones de Kiev, han muerto siete militares ucranianos y otros 23 han resultado heridos en combates con los separatistas.