Condenas de prisión para una pareja acusada de torturar hasta la muerte a dos mujeres en Alemania

Publicado 05/10/2018 17:21:50CET

PADERBORN (ALEMANIA), 5 Oct. (DPA/EP) -

Un tribunal de Alemania ha condenado este viernes a once y trece años de cárcel a una pareja acusada de haber torturado hasta la muerte a dos mujeres en una granja de su propiedad, en un fallo esperado con gran expectación en Alemania.

El Tribunal Regional de Paderborn ha dictado una pena de 13 años de cárcel para Angelika W. y de 11 años para su exmarido, Wilfried W., a quien también se obliga a entrar en un centro psiquiátrico. Los apellidos de los acusados y de las víctimas no se mencionan en Alemania por motivos legales de protección de la privacidad.

Las condenas impuestas no se ajustan a las peticiones de la defensa ni de la Fiscalía, que habían pedido cadena perpetua. Los abogados de los encausados pedían una pena de siete años y medio para el hombre, mientras que solicitaban la absolución de la mujer.

Minutos antes de conocerse el fallo, la acusada ha pedido por primera vez perdón de forma directa a las víctimas. "Quiero disculparme con todas las mujeres a las que he hecho daño", ha dicho.

Wilfried W. ha afirmado en sede judicial en su último alegato que no distinguía entre "lo que estaba bien y lo que estaba mal" y que por eso "no hubiese estado mal una terapia".

En la bautizada por la prensa alemana como 'La casa de los horrores' en la ciudad de Hoxter (Renania del Norte-Westfalia), se cree que la pareja retuvo durante años y de manera sistemática a mujeres a las que conocían a través de anuncios de contactos en Alemania y en República Checa con la excusa de buscar una compañera para una "relación seria".

El caso se destapó en abril de 2016 cuando los acusados quisieron llevar de vuelta a su casa en Baja Sajonia a Susanne F., una mujer de 41 años a la que habían mantenido retenida y a la que habían maltratado durante semanas.

Un problema en el motor del coche los obligó a pedir un taxi. El estado de salud de la mujer continuó empeorando y acabaron llamando a una ambulancia, que la trasladó a un hospital donde murió dos horas después como consecuencia de las heridas.

Tras días de investigaciones, la Fiscalía descubrió poco después que la pareja de divorciados, que se hacía pasar por hermanos frente a los vecinos y las víctimas, había acabado dos años antes también con la vida de al menos otra mujer, Annika W.

El proceso, que se prolongó durante casi dos años, estuvo rodeado por la polémica, debido a numerosos interrogantes y también debido a macabros detalles que se fueron conociendo.

Durante el juicio se determinó que la pareja buscaba mujeres psicológicamente inestables y con pocas relaciones sociales. En el caso de que las que contestaran a los anuncios no se ajustasen a este patrón, los acusados rompían todo tipo de contacto.

En cambio, a las víctimas elegidas las iban moldeando a su antojo para hacerlas más obedientes. En consecuencia, las manipulaban, minaban su confianza, les quitaban el dinero, su teléfono móvil o el carnet de conducir y, en caso de que todavía tuviesen relación con familiares o amigos, la rompían de forma brusca mediante el envío de mensajes falsos.

Entre las preguntas que siguen sin respuesta se encuentra la causa de la muerte de Annika W., la primera de las víctimas. La mujer contactó en otoño de 2013 con su verdugo. Durante su tiempo en cautiverio fue maltratada gravemente hasta que murió en el verano boreal de 2014.

Una vez muerta decidieron congelar su cadáver y después fueron quemando poco a poco las partes del cuerpo en la chimenea y esparciendo las cenizas por los márgenes de las calles cercanas.

Las pesquisas también indicaron que una tercera mujer habría logrado escapar de la casa y la Fiscalía se mostró convencida durante el juicio de que el número de víctimas de la pareja podría haber ascendido al menos a ocho.

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