Crónica Francia.- El plan reformista de Sarkozy pasará la próxima semana su primera prueba de fuego

Actualizado 12/10/2007 22:15:25 CET

Los sindicatos convocan una huelga el miércoles 18 contra los cambios en el régimen especial de jubilación

PARIS, 12 Oct. (EUROPA PRESS) -

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, se enfrenta a una "semana difícil", según sus propias palabras, y sus reformas sociales deberán pasar la primera prueba de fuego el próximo miércoles día 18, fecha de la huelga convocada por los sindicatos en protesta por los cambios previstos por el Gobierno en el régimen especial de jubilación.

El ministro de Trabajo de Francia, Xavier Bertrand, presentó el pasado miércoles a las organizaciones sindicales y empresariales su propuesta de reforma y confirmó que "no es negociable" el planteamiento que contempla prolongar el tiempo de cotización de los 37,5 años actuales a los 40 años en 2012.

Trabajo iguala así todas las pensiones y acaba con la especificidad de algunos trabajadores, como los del sector público, los de la Comedia francesa, los de la eléctrica EDF, los ferroviarios de la SNCF o el transporte urbano de París, la RATP.

Al conocer la firmeza del Ejecutivo, los principales sindicatos del país reiteraron su llamamiento a la huelga, a la que hoy se han unido seis federaciones sindicales de ferrocarril advirtiendo de que "si no se da una respuesta positiva" tras la huelga del día 18, convocarían una nueva jornada de protesta que podría incluso prolongarse.

Las federaciones sindicales del sector ferroviario han hecho público un comunicado en el que informan al gobierno y a la dirección de la SNCF de su intención de volver a reunirse el lunes 22 de octubre para analizar el contexto social .

"Si no hay una respuesta satisfactoria al conflicto, decidirán llevar a cabo un movimiento nacional de huelga incluso indefinida", avisan. "La pelota está en el tejado del Gobierno y de la dirección de la SNCF", advierten.

De hecho, tres sindicatos de conductores de la empresa ferroviaria, han pedido ya una huelga indefinida, mientras que los otros cinco sindicatos mayoritarios se han decantado por una huelga de sólo 24 horas, siguiendo así la propuesta de la Confederación General del Trabajo (CGT).

TREN Y METRO

En todo caso, el tráfico ferroviario y el transporte en el metro se verá seriamente afectado, según anunció el secretario general de la Central General de Trabajadores de Francia (CGT), Bernard Thibault, que auguró un alto grado de participación. También la presidenta de la SNCF, la empresa estatal de trenes, Anne-Marie Idrac, admitió que es su deber advertir a los ciudadanos de la incidencia de la huelga.

Ese mismo día están previstas manifestaciones sectoriales, como las de la función pública, la Agencia Nacional de Empleo, Correos, France Télécom o el Banco de Francia.

Pero a una semana de la huelga, más de la mitad de los franceses, el 53%, según un sondeo publicado por 'Le Figaro' no ve justificada la protesta, por lo que el Ejecutivo podría salir más o menos airoso de su primer 'test' social.

Nunca una manifestación nacional ha tenido el respaldo de menos del 50% de la población, incluso teniendo en cuenta la tendencia a la baja observada en los años recientes.

La estrategia social del Jefe del Estado genera reacciones suaves, porque parece que se aceptan los objetivos de la reforma aunque existe preocupación sobre su eficacia y sus intenciones reales.

POLITICA ECONOMICA

Ahora bien, la política social no es la única que genera dudas. Los planteamientos económicos del Gobierno, que hasta ahora gozaban de un alto nivel de popularidad, caen 7 puntos en un mes y sólo la mitad de los encuestados lo valora bien.

Las deserciones se producen sobre todo en las filas más "sarkófilas", empezando por los mayores de 50 años y las clases altas. Parece, según los autores del barómetro, que los franceses se muestran más críticos con la acción gubernamental ante la falta de una verdadera oposición.

Aunque los franceses no se librarán el día 18 de los problemas para desplazarse, los parisinos tendrán por primera vez un sistema de transporte municipal que no se verá afectado por la huelga: las cerca de 10.000 bicicletas que desde el 15 de julio el Ayuntamiento de París ha distribuido por toda la capital para fomentar el uso de un medio de transporte no contaminante.