Actualizado 28/11/2007 19:54:02 +00:00 CET

Crónica Francia.-Sarkozy reacciona con celeridad y firmeza para evitar que se reproduzcan las revueltas de hace dos años

Abre una investigación sobre el detonante de los disturbios y promete llevar a los tribunales a quienes dispararon contra la Policía

PARÍS, 28 Nov. (EUROPA PRESS) -

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, aterrizó hoy en París procedente de China y tres cuartos de hora después se puso manos a la obra para gestionar en primera persona la rebelión de los suburbios parisinos, desatada la noche del domingo 25 de noviembre tras la muerte de dos chavales cuando su moto chocó con un coche de policía en la localidad de Villiers-le-Bel.

El inquilino del Elíseo ha actuado con rapidez y firmeza para evitar que Francia reviva la pesadilla de las revueltas de 2005 que hundieron al país en 21 noches de violencia callejera en los barrios de la periferia.

Sarkozy comenzó la jornada a las 7.30 horas con un inequívoco gesto de apoyo a las fuerzas de seguridad visitando en el hospital a varios de los agentes de Policía heridos durante los tumultos, uno de los cuales recibió 18 impactos de bala, y advirtiendo a los violentos de que quienes disparan contra funcionarios del orden acabarán respondiendo de ello ante el Tribunal de lo Criminal porque estos actos tienen un nombre : "intento de asesinato".

A continuación, se dirigió al Palacio del Elíseo, donde a las 9.00 horas recibió al alcalde de Villiers-le-Bel, el socialista Didier Vaillant, y a las familias de los adolescentes fallecidos, a las que anunció la apertura de una investigación judicial y el nombramiento de un juez instructor para aclarar las circunstancias del accidente.

El compromiso de Sarkozy para arrojar luz sobre el detonante de la revuelta callejera satisfizo a las familias pero suscitó las críticas de la oposición, que acusa al presidente de un exceso de protagonismo y de robar competencias a sus ministros, en este caso a la titular de Justicia.

Cuando el abogado de las familias todavía estaba en el patio del Elíseo atendiendo a la prensa, Sarkozy presidía ya un consejo de ministros restringido y monográfico para abordar la situación de los barrios periféricos y las cuestiones de seguridad.

El objetivo de la reunión --a la que fueron convocados el primer ministro, François Fillon, la titular de Interior, Michèle Alliot-Marie, la responsable de Justicia, Rachida Dati, y la secretaria de Estado del Ministerio de Vivienda y Política de Ciudades, Fadela Amara-- era, en primer lugar, poner todos los medios para restablecer el orden público.

Por eso el impresionante dispositivo policial desplegado ayer en la zona de los disturbios se mantendrá "mientras sea necesario", según confirmaba la ministra de Interior. También François Fillon garantizó que se continuarán haciendo todos los esfuerzos para garantizar la seguridad de los habitantes del departamento.

En la Asamblea nacional, el primer ministro recordó, por otra parte, que el Gobierno ha puesto en marcha un "ambicioso plan" de renovación urbana que supone una inversión de 12.000 millones de euros en cinco años, de los cuales 140 millones se destinarán a la comunidad afectada por los tumultos.

Adelantó asimismo que el Plan 'Respeto e Igualdad de Oportunidades', destinado a combatir la exclusión social y preparado por Fadela Amara se presentará, como estaba previsto, a finales de enero. "No son los delincuentes que disparan contra la Policía los que fijarán la agenda de la República", apostilló.

Pero además de devolver la tranquilidad a los barrios periféricos, la reunión celebrada hoy en El Elíseo tenía como fin abordar el nuevo fenómeno de la extrema violencia de los jóvenes que han protagonizado estas dos jornadas de disturbios y que no han dudado en usar armas de fuego para disparar contra la Policía. "Quien dispara con fusiles a los policías no es un alborotador, es alguien que está cometiendo un intento de asesinato", decía Fillon.

En tercer lugar, Sarkozy pretende impedir que se reproduzca el esquema de la revuelta de 2005 que durante 21 noches inundó de actos de violencia callejera los suburbios de todo el país.

REUNION EN EL ARCO DE LA DEFENSA

De hecho, mañana mismo Sarkozy reunirá a 2.000 policías y gendarmes en el Gran Arco de la Defensa, símbolo de la frontera que separa París y su periferia, para exponerles sus objetivos en materia de seguridad interior y las grandes orientaciones de organización y equipamiento de ambos cuerpos para los próximos años.

Además, a las 20.00 horas el jefe del Estado galo se dirigirá a los franceses a través de TF1 y France 2 supuestamente para hacer algún anuncio sobre las medidas que se pondrán en marcha para mejorar el poder adquisitivo, la primera preocupación de los franceses.