Actualizado 10/03/2007 20:11 CET

Crónica Irak.- Al Maliki pide ayuda internacional para acabar con las redes de ayuda de los insurgentes

Representantes iraníes y estadounidenses mantuvieron contactos directos en el marco de la conferencia regional de seguridad

BAGDAD, 10 Mar. (EP/AP) -

El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, fue el encargado de inaugurar la conferencia regional de seguridad que se celebra en Bagdad con un nuevo llamamiento a la comunidad internacional a ayudar al Gobierno de Irak a acabar con las redes de ayuda de los insurgentes. En este marco se produjo una significativa reunión entre representantes de Estados Unidos y de Irán.

Al Maliki advirtió además de que el sangriento conflicto sectario que vive el país podría extenderse por Oriente Próximo. Irak "necesita apoyo en esta batalla que no sólo amenaza a Irak, sino que también podría extenderse por todos los países de la región", aseguró.

El dirigente iraquí pidió ayuda para interrumpir el apoyo financiero, armamentístico y la "cobertura religiosa" a los ataques implacables que han enfrentado a los suníes de Irak con la mayoría chií.

Los delegados participantes propusieron una reunión "ampliada" de seguimiento que incluyera también a los países del G-8, entre otros, y que se podría celebrar el mes que viene en Estambul (Turquía). Las autoridades iraquíes, sin embargo, afirman que intentarán que el próximo encuentro se celebre también en Bagdad.

El encuentro permite abordar una amplia gama de cuestiones, como el contrabando de armas a través de las fronteras iraní o siria y las demandas árabes de una mayor cuota de poder para los suníes iraquíes.

A pesar del celo con el que se ha planeado la seguridad de la cumbre se han producido en la capital importantes incidentes como el lanzamiento de granadas de mortero que impactaron cerca de la sede de la conferencia sin causar víctimas o la explosión de un coche bomba en el bastión chií de Ciudad Sadr que dejó 18 muertos.

"El terrorismo asesina a inocentes" en Irak y proviene de la misma raíz que los ataques terroristas que ha sufrido el mundo desde el 11 de septiembre de 2001, aseguró Al Maliki, en referencia a la red terrorista Al Qaeda.

Al Maliki realizó también una amenaza velada a Siria a Irán, a quienes advirtió de que no deben utilizar Irak como campo de batalla de sus luchas contra Estados Unidos. "Irak no acepta que sus territorios y ciudades se conviertan en un campo donde se decidan las disputas regionales e internacionales", afirmó.

ENCUENTRO ENTRE IRÁN Y ESTADOS UNIDOS

Mientras, representantes de Estados Unidos y de Irán mantuvieron hoy conversaciones directas durante la conferencia de seguridad que se celebra en Bagdad, según informó el embajador estadounidense en Irak, Zalmy Jalilzad.

Jalilzad aseguró que él mismo mantuvo un intercambio de impresiones con la delegación iraní "directamente y en presencia de otros", aunque declinó dar detalles sobre los contactos. El diplomático estadounidense calificó la entrevista de "constructiva y similar a una reunión de negocios para resolver un problema". Jalilzad transmitió a los iraníes su queja por los envíos de armamento a través de la frontera iraní a las milicias chiíes.

Estas conversaciones son "un primer paso", según Jalilzad. "Las conversaciones fueron limitadas y se centraron en Irak y no quiero especular sobre la cuestión", afirmó.

La reunión supone un hecho de gran relevancia, puesto que Washington rompió sus relaciones diplomáticas con Irán en 1979 tras el asalto de la embajada estadounidense en Teherán durante los primeros días de la Revolución Islámica y desde entonces no se ha producido la normalización de relaciones.

El ministro de Asuntos Exteriores iraquí, Hoshyar Zebari, aseguró que estadounidenses e iraníes acordaron participar en los grupos que se creen para estudiar el modo de mejorar la seguridad en Irak, ayudar a los desplazados y mejorar el tránsito de combustible en el país.

Por su parte, el delegado iraní, Abbas Araghchi, afirmó haber insistido en la demanda de Irán de un calendario concreto para la retirada de las fuerzas internacionales lideradas por Estados Unidos que, según él, no han más que convertir a Irak en un imán para los extremistas del mundo musulmán.

"La violencia en Irak no es buena para ningún país de la región", afirmó en rueda de prensa Araghchi, viceministro de Exteriores para asuntos legales e internacionales de Irán.

Araghchi dijo también que no mantuvo ninguna conversación cara a cara con Jalilzad, pero que todo el diálogo "se encuentra en el marco de la reunión". Sin embargo, reconoció que hubo una "muy buena interacción entre todas las delegaciones".

VIOLENCIA EN BAGDAD

Al menos 18 personas murieron y 48 resultaron heridas hoy por la explosión de un coche bomba en el barrio bagdadí de Ciudad Sadr, bastión de la milicia chií del Ejército del Mahdi.

La explosión, registrada a medio día, alcanzó una patrulla militar iraquí. La violencia de la deflagración provocó que los escombros generados saltasen por encina de un puente cercano, según informaron testigos presenciales.

Ciudad Sadr, hogar de cerca de 2,5 millones de bagdadíes, es uno de los barrios más pobres de la capital y base de los aliados del clérigo Muqtada al Sadr.

Horas antes, fuerzas especiales iraquíes respaldadas por soldados estadounidenses detenían a seis sospechosos de formar parte del Ejército del Mahdi, según informó el Ejército norteamericano en un comunicado. Los sospechosos están acusados de coordinar y llevar a cabo secuestros y asesinatos de civiles iraquíes, añadió el comunicado.

Asimismo, en el centro de la capital, dos proyectiles de mortero impactaron cerca del Ministerio de Exteriores iraquí, lugar en el que se celebra la conferencia regional de seguridad.