Actualizado 10/04/2007 21:22 CET

Crónica Italia.- La inestabilidad sigue amenazando al Gobierno Prodi, un año después de las elecciones

El ministro de Justicia augura nueva crisis de Gobierno si se convoca un referendum sobre la ley electoral

ROMA, 10 Abr. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, G. Moreno) -

La inestabilidad sigue amenazando al Gobierno de centro-izquierda que dirige Romano Prodi, justo un año después de que se celebraran las últimas elecciones legislativas, cuyo resultado dejó un exiguo margen de diferencia entre vencedores y vencidos.

En los comicios que se celebraron el 9 y 10 de abril de 2006, la coalición liderada por Prodi, La Unión, se impuso a la de Silvio Berlusconi, La Casa de las Libertades, por tan solo 24.755 papeletas, logrando una mayoría particularmente escasa en el Senado, donde la coalición gobernante sólo cuenta con dos escaños más que la oposición --158 frente a 156--.

Según un sondeo realizado por Demos-Eurisko hace un mes, menos del 20% de los italianos considera que el Gobierno de La Unión ha mantenido sus promesas a lo largo de este mandato, dato que refleja la desilusión ciudadana sólo un año después de que se celebraran los comicios.

De hecho, el desencanto de los ciudadanos respecto al Ejecutivo resulta bastante más bajo que el que se registró en 2002, justo cuando Berlusconi llevaba un año al frente del Ejecutivo durante la anterior legislatura.

"Un año después de las elecciones de 2006 es como si todo hubiera cambiado, para dejar las cosas igual que antes", "sin que se entrevea un horizonte", publicaba hoy el diario 'La Repubblica', subrayando que "cada voto en el Senado es un cuerpo a cuerpo", mientras en el aire sigue la idea de que "de un momento a otro, puede ocurrir cualquier cosa".

Asimismo, el rotativo apreciaba que "un año después de las elecciones del 10 de abril, se continúa hablando de elecciones" en un país donde el debate sobre la reforma de la ley electoral, la convocatoria de un referéndum propuesta por algunos sectores o la anticipación de las elecciones ocupa desde hace tiempo las primeras páginas de la agenda política.

MASTELLA: CRISIS DE GOBIERNO SI HAY REFERENDUM

De hecho, hoy mismo, el ministro de Justicia, Clemente Mastella, auguró una nueva "crisis de gobierno" si se lleva a cabo el referéndum sobre la ley electoral que han propuesto determinados sectores políticos con la pretensión de que los ciudadanos puedan intervenir en la reforma de esta norma.

La contundencia que revisten estas palabras de Mastella constituye un nuevo signo de la inestabilidad y el miedo a la crisis que reina en la esfera política, que hace tan solo un mes y medio asistió a la primera caída del Gobierno Prodi, cuando todavía no se había cumplido ni un año de su subida al poder.

Las discrepancias dentro de la misma coalición que gobierna el país ante el plan de política exterior propuesto por el ministro de Exteriores, Massimo D'Alema, sumadas a la escasa ventaja de que disfruta el Gobierno en el Palazzo Madama originaron la primera crisis, después de que el Senado rechazara el decreto para refinanciar la misión militar italiana en Afganistán.

Después de que el presidente de la República, Giorgio Napolitano, decidiera rechazar la dimisión presentada por el primer ministro, pidiéndole que se sometiera a una nueva moción de confianza en el Parlamento, Prodi convirtió la urgencia de reformar la ley electoral en su principal argumento de defensa para seguir al frente del país.

RONDA DE CONTACTOS PARA REFORMA ELECTORAL

Una vez obtenida la confianza en las dos Cámaras, sin que faltaran momentos de alta tensión ante lo que pudiera suceder, Prodi inició una ronda de contactos con todas las formaciones políticas, con el objetivo de conocer sus respectivas propuestas para la ley electoral y bajo la premisa de que el Gobierno no iba a presentar ningún proyecto de modo unilateral y contrariamente a lo que había hecho Berlusconi años atrás.

Según este calendario, Prodi y el ministro para las Reformas y las Relaciones con el Parlamento, Vannino Chiti, deberían finalizar este jueves la ronda de consultas, entrevistándose con los representantes de Rosa en el Puño, La Italia de los Valores, Refundación Comunista y El Olivo.

"Estamos trabajando en esta reforma con dificultades muy fuertes", admitió Prodi días atrás, ya que "está claro que los distintos partidos presentes en el Parlamento tienen intereses muy diversos", agregó.

Asimismo, insistió en que "ninguna reforma electoral se puede hacer sin una amplia adhesión de los partidos", ya que una reforma de estas características "no se puede hacer a golpes de mayoría contra la minoría, porque después, no dura", aseguró.

PROCESO POLÍTICO DE UNIFICACIÓN.

Otra de las características que se respira en el clima político italiano es la tendencia a la unificación de los partidos, en un país donde coexisten infinidad de formaciones políticas. Así, los principales partidos de la coalición de centro-izquierda están evaluando la posibilidad de crear el llamado Partido Democrático

Otro de los partidos que en estos momentos está valorando su futuro es la Unión Democrática Cristiana y de Centro (UDC), que hace poco se desmarcó de La Casa de las Libertades apoyando el decreto del Ejecutivo para refinanciar las misiones militares en el extranjero, que volvió a votarse tanto en el Senado como en la Cámara de los Diputados una vez superada la crisis de gobierno.

Con todo, el país se halla en una situación de transición política, sin un futuro demasiado definido y con el peligro de que cualquier nuevo debate legislativo pueda reabrir la brecha de la división y generar una nueva crisis.