KATMANDÚ, 13 Jul. (EUROPA PRESS) -
Nepal podría ver reducida significativamente su inseguridad alimentaria si, tal y como sugieren los especialistas, se decide a potenciar su sector agrícola y comienza a efectuar las inversiones necesarias en tecnologías de irrigación, en respuesta a la crisis de alimentos que atraviesa el país, donde en 45 de sus 75 distritos no se produce la comida suficiente para cubrir las necesidades básicas de la región correspondiente.
Estas circunscripciones son, en su mayoría, zonas montañosas en el área del noroeste del país, donde la población carece de los alimentos necesarios para su subsistencia, según datos publicados por la Oficina Central de Estadísticas de Nepal.
Por su parte, los expertos en agricultura inciden en que mientras la población -- aproximadamente unos 28 millones de personas-- aumenta, la producción decae junto con los terrenos dedicados a la cosecha en un país donde casi el 80 por ciento de sus residentes dependen del campo y los productos de la tierra para asegurar su modo de vida.
Según estadísticas recientes, menos de 100.000 granjeros posen más de tres hectáreas de cosechas para cultivar. La enorme mayoría de los agricultores sólo disponen de menos de media hectárea con la que trabajar. De los 14,7 millones de hectáreas disponibles, Nepal sólo dispone de 2,3 millones cultivables, según las estimaciones del Gobierno de Kabul. Y de ese suelo, menos de un 40 por ciento de esos cultivos están sometidos a prácticas de irrigación.
"Nuestra baja producción agrícola, y el pobre estado de la agricultura en general, se deben básicamente a los deficientes sistema de irrigación, la falta de tecnologías agrícolas modernas en las zonas rurales, y la negligencia política que se ha prolongado durante décadas", declaró el director del Centro de Servicios para Proyectos de Desarrollo en Nepal (DEPROSC, por sus siglas en inglés), Pitamber Acharya.
No obstante, los ingenieros agrícolas creen que si los granjeros de las zonas remotas tuvieran acceso a tecnologías de cultivo más modernas --en particular las facilidades que proporciona la irrigación--, toda la situación podría cambiar.
PROBLEMAS DE ACCESO
Hasta la década de los 80, el país era considerado autosuficiente en lo que a cultivos de cereales se refiere. Pero ahora tiene que importar comida. Los precios medios del arroz, el trigo y el maíz son, comparativamente, menores que los de sus vecinos del sureste asiático, pero la región amalaya gasta anualmente más de 30 millones de dólares en importaciones de arroz, y casi 800.000 dólares para traer trigo de India y Bangladesh.
"El fracaso a la hora de diseminar el conocimiento sobre estas nuevas tecnologías agrícolas ha supuesto un enorme golpe a nuestro sistema de agricultura", declaró Acharya, añadiendo que estas innovaciones son simples, asequibles y fáciles de usar para los granjeros que viven en zonas aisladas del país, siempre y cuando el Gobierno sea capaz de suministrárselas, en comentarios recogidos por la agencia de información de Naciones Unidas, IRIN.
Pero los problemas persisten. A pesar de los esfuerzos abanderados por las ONG para mejorar el sector agrícola, las dificultades que presenta el terreno, así como el pobre estado de la carretera se presentan como una cuestión complicada de salvar. "Para aumentar la producción de comida, debería existir una nueva política alimentaria, junto con mayor inversión a corto y largo plazo", en palabras del director del Apoyo para Actividades de los Productores Pobres de Nepal (SAPPROS, por sus siglas en inglés), Narendra Khadga Chettri.
En este sentido, Chettri añadió que la prioridad del Gobierno, en este sentido, debería ser la mejora de las infraestructuras para expandir el acceso a los mercados a través de carreteras en buen estado. Además, la cultura de irrigación, unida a la creación de instalaciones especializadas en la recogida de agua, son fundamentales a la hora de mitigar la inseguridad alimentaria en épocas tanto de sequías como de inundaciones.
RESPUESTA DEL GOBIERNO
"Nuestro objetivo es renovar aquellas políticas que podrían contribuir en la comercialización del sector agrícola, que todavía se encuentra bajo mínimos", explicó el funcionario del Ministerio de Agricultura, Hari Dahal, que indicó que el Gobierno tiene previsto poner en práctica las políticas existentes y poner a la agricultura en lo más alto de la agenda para el desarrollo de este año en el país.
No obstante, varias ONG permanecen escépticas a la hora de responder al compromiso del Gobierno a la hora de llevar tales sistemas al Gobierno, que para Chettri "debería estar aportando más a aquellas relaciones que están trabajando activamente a la hora de mejorar la seguridad alimentaria en el país".
A pesar de las inversiones realizadas por el Gobierno en el sector agrícola, estimadas en 25 millones de dólares, las ONG afirman que la mayoría de los fondos se han invertido en gastos de administración y salarios del personal.
SOLUCIÓN A CORTO PLAZO
Dado el estado de la agricultura en el país, y junto con el aumento de los precios de los alimentos, Nepal está obligado a recurrir a la ayuda a corto plazo para sobrevivir, en un momento en el que los nepalíes regresan a un período de paz, tras una década de conflictos armados.
Por su parte, el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas (PAM), ha intentado ayudar a las comunidades rurales, a través de programas de empleo específicamente diseñados para la construcción de carreteras y la reconstrucción de puentes y edificios destruidos.
"La crisis alimentaria a corto plazo debe ser abordada con actividades inmediatas de alto impacto, dado no se puede reestructurar el sistema agrícola del país, porque eso tardaría entre cinco y veinte años", explicó el representante del PAM en el país, Richard Regan.