Crónica Pakistán.- Musharraf deporta a Sharif a Arabia Saudí horas después de su regreso a Pakistán del exilio

Actualizado 10/09/2007 21:21:19 CET

El ex primer ministro promete apelar la decisión, con la que el presidente desoye lo decretado por el Tribunal Supremo

ISLAMABAD, 10 Sep. (EP/AP) -

El presidente paquistaní, Pervez Musharraf, cumplió hoy con sus amenazas de no permitir que el ex primer ministro Nawaz Sharif regresara a Pakistán y ordenó su deportación a Arabia Saudí tan sólo horas después de que aterrizara en Islamabad, donde le detuvieron por cargos de corrupción. Con esta medida, Musharraf desoye la sentencia del Tribunal Supremo pero se quita de en medio a un molesto rival de cara a las elecciones presidenciales.

Sharif aterrizó esta mañana en el aeropuerto de Islamabad, donde llegó procedente de Londres, y fue detenido por las fuerzas de seguridad en el mismo aparato. Unas cuatro horas después, tras ser acusado de corrupción y puesto bajo custodia, fue enviado en otro avión hacia la ciudad saudí de Jedá, desde donde fue evacuado en un convoy, según testigos presenciales.

Con la deportación de Sharif, que había anunciado su regreso a Pakistán para enfrentarse a Musharraf, el presidente paquistaní ha conseguido dejar 'fuera de juego' a un poderoso enemigo político, pero con toda probabilidad la medida contribuirá a aumentar su creciente impopularidad de cara a las elecciones presidenciales y legislativas.

Además, la deportación se produce pese a que el Tribunal Supremo paquistaní decretó el mes pasado que el ex primer ministro, cuyo Gobierno fue derrocado por Musharraf en un golpe de Estado en octubre de 1999, tenía derecho a regresar a Pakistán y que las autoridades no debían poner trabas a ello.

El hermano de Sharif, Shahbaz Sharif, anunció que su partido, la Liga Musulmana de Pakistán- Nawaz (PML-N) presentará una solicitud ante el Tribunal para evitar la deportación. "Este quedará como el día más negro en la historia de Pakistán", declaró a la cadena Geo TV. "No tengo palabras para describir mi pesar", añadió.

Tras llegar procedente de Londres en un vuelo de Pakistan International Airlines, Sharif fue rodeado por las fuerzas especiales en el interior del avión y trasladado a la sala VIP del aeródromo, donde un investigador del organismo anticorrupción le entregó una orden de arresto.

Según el investigador, Azhar Mahmood Qazi, Sharif fue detenido por blanqueo de dinero y cargos de corrupción en relación con una empresa de azúcar hace varios años. Sharif fue acusado de blanquear 1.273 millones de rupias (21,2 millones de dólares), señaló.

De acuerdo con el líder del partido gobernante, Chaudhry Shujaat Hussain, a Sharif se le ha dado la opción de exiliarse de nuevo o ser detenido y éste optó por la detención, pero poco después se supo que había sido deportado nuevamente a Arabia Saudí.

ENFRENTAMIENTOS CON LA POLICIA

Entretanto, partidarios de la oposición se enfrentaron esta mañana con las fuerzas de seguridad en las carreteras de acceso al aeropuerto de Islamabad que habían sido bloqueado con camiones, tractores y alambradas. La Policía disparó gases lacrimógenos mientras los partidarios de Sharif les lanzaban piedras, dejando varios heridos en los enfrentamientos.

Además, el ex presidente Rafiq Tarar, leal a Sharif, dijo haber sido golpeado en uno de los enfrentamientos, y según testigos posteriormente fue detenido. Al menos otros cuatro altos dirigentes de la oposición han sido puestos bajo arresto domiciliario, según fuentes oficiales.

El portavoz del Ministerio de Interior, Iqbal Cheema, explicó que fueron detenidos para "garantizar el mantenimiento del orden público", bajo una ley que permite a las autoridades detener a sospechosos hasta tres meses sin cargos. Entre los detenidos figura el líder de la poderosa alianza que apoya a Sharif, Qazi Hussain Ahmed; otro diputado radical islámico, Liaqat Baluch; el presidente en funciones de la PML-N, Javed Hashmi; y el presidente del partido, Raja Zafarul Haq, según fuentes de la citada formación y gubernamentales.

EL GOBIERNO DEFIENDE SU DECISIÓN

El Gobierno defendió la deportación, asegurando que se produjo en el "interés supremo" del país. "La deportación de Sharif es acorde con la ley y la ética", declaró el ministro de Interior, Aftab Khan Sherpao, citado por los medios locales.

La deportación es el último capítulo de una tensa relación entre Sharif y Musharraf. Sharif nombró a Musharraf para el puesto de jefe del Ejército en 1998, pero su intento por destituirle un año después desencadenó el golpe de Estado que llevó al militar al poder.

Sharif, acusado de corrupción y de denegar el derecho a aterrizar al avión en el que viajaba Musharraf y que tenía poco combustible, fue encarcelado pero liberado posteriormente y enviado al exilio a Arabia Saudí, tras comprometerse, según ha insistido recientemente el presidente, en no regresar a Pakistán en diez años.

El ex primer ministro había prometido recientemente que regresaría a Pakistán el 10 de septiembre para enfrentarse a Musharraf, que espera conseguir un nuevo mandato de manos de la actual Asamblea. Desde el Gobierno ya le habían advertido de que pese a la decisión del Supremo --a cuyo magistrado jefe Musharraf destituyó generando una grave crisis y que posteriormente fue restablecido-- sería detenido en cuanto pisara territorio paquistaní.

BHUTTO MANTIENE SU INTENCIÓN DE VOLVER

Entretanto, la también ex primera ministri Benazir Bhutto parece seguir adelante con sus planes de regresar a Pakistán próximamente pese a lo ocurrido con Sharif, según indicó hoy su portavoz, Wajid Hasan.

Según Hasan, Bhutto anunciará la fecha de su regreso el próximo viernes. "Ella no tiene ningún problema de que Nawaz Sharif se encuentre entre Arabia Saudí y Pakistán", afirmó el portavoz a AP en Londres. "La única cosa que pueden hacer es detenerla y mantenerla en Pakistán porque ella no puede ser deportada como Nawaz Sharif", explicó.

El portavoz consideró que la expulsión del ex primer ministro es "típica de un Gobierno que no cree en la decencia ni en el imperio de la ley".

Bhutto está negociando con Musharraf un acuerdo en virtud del cual su Partido del Pueblo de Paquistaní (PPP) apoyaría la renovación del mandato del presidente a cambio de que se retiren todos los cargos que pesan en su contra y se modifique la ley que impide que un primer ministro que ya ha gozado de dos mandatos --como es su caso y también el de Sharif-- pueda optar a un tercero.

Entretanto, desde Bruselas, la Comisión Europea reclamó hoy a Musharraf que autorice la entrada en el país de Nawaz Sharif y que le permita defenderse de los cargos de los que se le acusa ante tribunales paquistaníes.

La portavoz de Relaciones Exteriores del Ejecutivo comunitario, Christiana Hohmann, recordó que el Tribunal Supremo paquistaní decretó el pasado 23 de agosto que Sharif podía volver a Pakistán en cualquier momento. "A nuestro juicio, la sentencia del Tribunal Supremo es muy clara y debería respetarse. Si hay algún procedimiento jurídico contra el señor Sharif, debería tener la oportunidad de defenderse ante un tribunal paquistaní", subrayó la portavoz.