MOSCÚ, 27 Abr. (EUROPA PRESS) -
El más célebre violonchelista del mundo, el ruso Mstislav Rostropovich, murió hoy a los 80 años de edad. Considerado uno de los más importantes músicos del siglo XX y para quien escribieron piezas compositores tan célebres como su compatriota Serguei Prokofiev, el músico se exilió en 1974 de la Unión Soviética debido a su apoyo a la disidencia, pero regresó tras su "rehabilitación" en 1990, en plena 'Perestroika'. Fue premio Príncipe de Asturias en 1997.
Su fallecimiento fue anunciado hoy por su portavoz, Natalia Dollezhal, citada por la agencia rusa de noticias RIA-Novosti. El músico había sido hospitalizado hacía unos días en un centro oncológico de Moscú, aunque ya llevaba varios meses con problemas de salud después de sentirse enfermo en diciembre de 2006 en el curso de una gira en Voronezh, en el sur de Rusia. Aunque no trascendió cuál era exactamente la enfermedad, los medios de comunicación rusos indicaron que había sido operado en el hígado en Suiza y Francia.
El centro de ópera Vishnevshaya de Moscú, según RIA-Novosti, ha anunciado que Rostropovich podría ser enterrado en el cementerio Novodevichy, en el que acaba de recibir sepultura el ex presidente ruso Boris Yeltsin, fallecido este pasado lunes.
El 27 de marzo de este año pudo salir temporalmente del hospital para participar en un homenaje en el Kremlin con motivo de su 80 cumpleaños, en el curso del cual fue galardonado con el premio más prestigioso de Rusia, el de Servicios Distinguidos a la Patria. Al acto acudieron dignatarios de todo el mundo, entre ellos la infanta Cristina de Borbón y su marido, Iñaki Urdangarín.
DEL PREMIO LENIN AL EXILIO
Nacido en Bakú (en la entonces república soviética de Azerbaiyán) el 27 de marzo de 1927, inició su formación musical a los cuatro años, a los ocho ingresó en el Conservatorio de Moscú y a los quince ofreció su primer concierto. A lo largo de su vasta carrera musical, Rostropovich obtuvo reconocimiento internacional como director, violonchelista y pianista, en este caso acompañado de su esposa, la soprano Galina Vishnevskaya.
Durante sus años de mayor gloria en la Unión Soviética, que le valieron la concesión del prestigiosísimo Premio Lenin, Rostropovich estrenó con su violonchelo obras --en algunos casos compuestas expresamente para él-- de algunos de los más importantes compositores rusos, como Dmitri Shostakovich y Serguei Prokofiev. En 1961 comenzó su carrera como director de orquesta.
En 1968, tras la intervención soviética en Checoslovaquia, conoció al escritor Alexander Solzhenitsyn, a quien empezó a apoyar moral y económicamente. Esa actividad en favor de los Derechos Humanos le creó importantes problemas en su país, hasta que en 1974, después de obtener el premio de la Liga Internacional de Derechos Humanos, anunció que no volvería a tocar en su país hasta que hubiera completa libertad creativa.
En 1975 debutó en Estados Unidos y en octubre de 1977 fue nombrado director musical de la Orquesta Sinfónica Nacional en Washington. Rostropovich participó por entonces en giras por Estados Unidos y todo el mundo. En 1978 fue desposeído de su nacionalidad soviética junto con su esposa, y en 1989, tras la caída del Muro de Berlín, dirigió un concierto por la paz en la vieja capital alemana.
En 1990, en plena 'Perestroika', Rostropovich fue invitado a actuar en la URSS al frente de la Orquesta Sinfónica Nacional, ocasión que aprovechó el Gobierno de Mijail Gorbachov para devolverle tanto la nacionalidad soviética como todos los premios y distinciones que había recibido antes de su exilio. El concierto de su "rehabilitación" estuvo presidido por la esposa del presidente, Raisa Gorbachov, y por la Reina Sofía.
Desde entonces su vida transcurrió entre Rusia, Europa Occidental y Estados Unidos, y en estos años se dedicó a ofrecer una media de 30 conciertos benéficos al año, muchos de ellos en favor de los niños rusos ingresados en un hospital que depende de la Fundación Vishnevskaya-Rostropovich.
NUMEROSOS PREMIOS
A lo largo de su carrera, Rostropovich recibió numerosos galardones y distinciones, entre ellos el Premio Lenin, la Orden de Mérito Alemán, la Medalla de Oro de la Royal Philharmonic Society, el título de Knight Commander del Imperio Británico, el Polar Music Prize de la Real Academia de Suecia de Música, el Premio de la Fundación Wolf de las Artes de Jerusalén, el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia de 1997, el Premio Imperial de las Artes Japonesas, la Encomienda de número de la Real Orden de Carlos III (2004) y, el pasado mes de febrero, la Orden del Merito de Rusia.
Además, era miembro de la Academia Americana de las Artes y las Ciencias, de la Academia Nacional de Santa Cecilia (con sede en Roma), de la Academia Británica, de la Academia Real Suiza, de la Academia Bávara de Bellas Artes y de la Academia Francesa de los 'Cuarenta Inmortales'.
También era 'doctor honoris causa' en 50 universidades de todo el mundo, como las de Harvard, Yale, Princeton, Tel-Aviv y Oxford, y embajador de buena voluntad de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).