Actualizado 24/03/2007 17:29 CET

Crónica Salud.- Médicos sin Fronteras y la ONU insisten en tratar la tuberculosis y el VIH de forma conjunta

Cerca de 135 personas de cada 100.000 están infectadas por la TBC, una tasa que se duplica en África

MADRID, 24 Mar. (EUROPA PRESS) -

El último informe sobre la tuberculosis, publicado el jueves por la organización humanitaria internacional Médicos sin Fronteras arroja una perspectiva desesperanzadora sobre la lucha contra la enfermedad, al concluir que el tratamiento actual de la TBC será efectivo en "apenas la mitad de las personas" que son víctimas del también conocido como el bacilo de Koch. Además, los niveles son "especialmente alarmantes" cuando se trata a personas afectadas no solo por la tuberculosis, sino también por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH); una opinión compartida por la OMS que ,sin embargo, informó esta semana en el número de casos por cada 100.000 habitantes.

El informe, publicado con motivo del Día Mundial de la Tuberculosis, achaca los problemas para combatir la enfermedad a "la falta de investigación" así como a las carencias en el "desarrollo de nuevos medicamentos y diagnósticos" que "han dejado al personal sanitario sin las herramientas adecuadas para tratar la enfermedad".

"Cuando aparecen resistencias a los principales medicamentos para la TBC, nos vemos obligados a recurrir a fármacos más antiguos y menos efectivos", explica una médico del programa de MSF en Uzbekistán, la doctora Jessica Adam . "Ésto significa cursos de tratamiento mucho más largos y caros que pueden costar hasta 15.000 dólares, y especialmente nos obliga a depender de medicamentos que son tóxicos: los efectos secundarios son simplemente horribles", lamentó.

Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, la tuberculosis es una enfermedad que afecta por lo general a los pulmones, pero que compromete otras partes del cuerpo, como el cerebro, los riñones o la columna vertebral. Si no se trata, según el CDC, la TBC puede causar la muerte. Los gérmenes de la TBC se propagan de una persona a otra a través del aire, y no se contagia ni por contacto físico ni por transmisión de fluidos.

Diagnosticar la tuberculosis multirresistente (MDR) es también muy difícil. Según Médicos sin Fronteras, la mayoría de los médicos carece de acceso al sofisticado equipamiento que se necesita para determinar si un paciente está infectado. Pero incluso en el mejor de los casos, "los resultados pueden llegar a tardar hasta ocho semanas". Para MSF, esos dos meses "pueden significar la diferencia entre la vida y la muerte", sobre todo para aquellos pacientes coinfectados con VIH.

RELACIÓN CON EL VIH

La propagación del VIH ha provocado que el número de casos de TBC se dispare en muchas regiones del mundo, particularmente en el continente africano. Según MSF hay 11 millones de personas infectadas con ambas enfermedades en la actualidad, y la mitad de todas las muertes de personas VIH positivas se deben a la TBC.

La probabilidad de que una persona con la infección tuberculosa latente y la infección por VIH contraiga la enfermedad activa a lo largo de su vida es 800 veces mayor que en alguien que no tiene el VIH, según el CDC. Entre las personas con la infección latente, el VIH es el factor de riesgo más fuerte conocido que puede permitir la progresión hacia la enfermedad tuberculosa activa.

Así, el informe "TBC y VIH: La Falta de Acción", publicado por Médicos Sin Fronteras, advierte de que los sistemas de tratamiento establecidos no resultan efectivos "porque la TBC y el VIH se abordan por separado". A menudo, en pacientes coinfectados "solamente se diagnostica y trata una de las dos enfermedades". Por ello, "personas con VIH mueren de TBC y los que reciben tratamiento para la TBC mueren de SIDA".

"En lugares donde vemos muchos pacientes con VIH/SIDA, el riesgo de que la tuberculosis MDR se propague como el fuego, aunque aterrador, es bastante probable," declaró la doctora Liesbet Ohler, del programa de MSF en Mathare (Kenia). "Tratar la TBC MDR y el VIH simultáneamente es frustrante por el potencial de muchos efectos secundarios", señaló la doctora. "Con las herramientas de las que disponemos hoy, estamos librando una batalla perdida", reconoció.

LUCHA CONTRA LA TUBERCULOSIS

Desde 1999, MSF afirma haber invertido "recursos considerables y rigurosos esfuerzos" para "tratar a 570 pacientes con tuberculosis multirresistente en Armenia, Abjazia, Georgia, Camboya, Kenia, Tailandia, Uganda, y Uzbekistán".

Los resultados del tratamiento hablan por sí solos: de los 570 pacientes, que se sometieron a un ciclo de 18 a 24 meses, el 45 por ciento de ellos murió, no demostró mejoría o abandonó el proceso por los efectos secundarios. Apenas más de la mitad de los pacientes completó el ciclo.

Además, un análisis realizado por MSF encontró que ninguno de los compuestos en fase de desarrollo hoy podría dar el tratamiento necesario para frenar la enfermedad. Según la organización, existe un "crítico vacío" en lo que se refiere a la I+D+i de los tratamientos contra el bacilo: de los 900 millones de dólares que se juzgan necesarios anualmente, únicamente se invierten 206 millones.

"Sin una acción inmediata, la TB y el VIH continuarán cobrándose millones de vidas humanas," afirmó el director general de MSF, Geoff Prescott. "La experiencia de MSF en el terreno ha demostrado que, a pesar de los serios desafíos existentes, es posible combatir esta doble epidemia incluso en los contextos más difíciles, mediante el uso de formas innovadoras de detectar, diagnosticar y tratar a los pacientes", declaró.

"La Organización Mundial de la Salud (OMS) necesita hacerse con el liderazgo en lo que respecta al desarrollo de nuevas estrategias contra esta enfermedad", destacó el director general.

DESCIENDEN LOS CASOS, SEGÚN LA OMS

Sin embargo y según la OMS, el porcentaje de tuberculosos en todo el mundo ha disminuido durante el año 2005. De acuerdo con el informe presentado el jueves, se registraron 136 casos de TB por cada 100.000 habitantes, en comparación con los 136.5 del año anterior, 2004. Si bien no parece una cifra muy alentadora, la reducción acumulada supone, para el doctor de la OMS Marcos Espinal, "un avance extraordinario".

"Es la primera vez que tenemos buenas noticias acerca de la epidemia desde 1993", se congratuló Espino, a pesar de que el África, la proporción de afectados duplica con creces la tasa normal, con 343 casos por 100.000 personas.

De todas formas, tanto Naciones Unidas como Médicos sin Fronteras coinciden en que un caso aún más grave de la tuberculosis, la Mulirresistente Extendida (XDR), inmune a cualquier tipo de tratamiento tradicional se extiende progresivamente, sobre todo en la mencionada Sudáfrica, donde aparecen 30 nuevos casos al mes.

Cifras más recientes obtenidas por el departamento de Sanidad estadounidense indican que la enfermedad ha hecho acto de presencia en todos los miembros del grupo de países más industrializados del mundo, conocidos como el G-8. En EEUU, 4,6 personas de cada 100.000 se encuentran afectadas por la versión más resistente del bacilo.

A pesar de que la lucha contra la tuberculosis ha recibido un importante impulso de fundaciones privadas tanto como de organismos públicos, los expertos creen que pasarán años antes de que se tenga acceso a nuevos diagnósticos o nuevos medicamentos para combatir la enfermedad. La OMS estima que, de cara a este año, es necesaria una aportación de 1.100 millones de dólares.

Un experto en enfermedades de la OMS, el doctor Dermot Maher, tampoco ve una salida airosa. "El progreso en el estudio de la tuberculosis se puede leer como un libro de historia", afirmó antes de recordar que "el último medicamento efectivo contra la enfermedad se desarrolló hace más de 50 años".