Actualizado 03/06/2007 22:23 CET

Crónica Serbia.- ICG considera que Serbia podría anteponer la soberanía sobre Kosovo al deseo de incorporarse a la UE

El grupo de expertos recomienda a la UE y a EEUU que no se olviden de los problemas asociados al estatus de la provincia y al TPIY

MADRID, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

Finalmente, Serbia ha alcanzado un nuevo gobierno, pero es un ejecutivo que se encuentra "profundamente dividido entre las fuerzas nacionalistas, y las partidarias de la incorporación a la UE", y que además se enfrenta a dos problemas "muy importantes": el estatus de Kosovo y la cooperación entre el Gobierno y el Tribunal Internacional para la Antigua Yugoslavia, según el grupo de expertos International Crisis Group (ICG).

Así, la elección se reduce a dos caminos: integración en Europa o el camino del aislacionismo. La composición del Gobierno, la enorme desconfianza que existe entre sus miembros y la mayoría parlamentaria nacionalista dan a entender que la segunda opción es el camino más posible, según el grupo de expertos ICG, en su informe realizado con respecto a la celebración de dicho aniversario.

Según ICG, las fuerzas "prooccidentales" han recibido un importante revés, con un Gobierno vulnerable a la "manipulación realizada por los servicios de seguridad y los oligarcas", y el sistema de responsabilidad de seguridad dividida hace que sea improbable una cooperación "seria" con el TPIY.

ICG estima que, aunque la independencia de Kosovo pudiera desestabilizar el Gobierno, podría ser, sin embargo, más estable de los esperado, y advierte de que "Serbia podría apartarse progresivamente de Europa y acercar sus posturas hacia Moscú".

De esta forma, el grupo de analistas internacional entiende que la categorización de los partidos serbios en "democráticos" o "no democráticos" está "desactualizada", en un panorama político en el que componen el Partido Democrático de Serbia (DSS) de Kostunica, ideológicamente más cercano a los radicales serbios de Vojoslav Seselj --acusado por crímenes de guerra-- que al partido Demócrata del presidente Tadic (DS).

Los gobiernos de la UE, así como Estados Unidos, han otorgado su apoyo a los "demócratas serbios", aspirando a una coalición entre los partidos de Kostunica y Tadic, pero hay forma de que este proyecto termine provocando "un efecto rebote", dado que ninguno de los dos partidos goza de apoyo alguno en el parlamento nacionalista.

También es problemática, bajo el Gobierno actual, la estrategia de la UE para integrar a Serbia en el grupo internacional, como medida facilitadora para que el Gobierno balcánico ceda en su postura sobre Kosovo. Tanto la UE como EEUU han agotado, según el grupo, "la mayoría de sus ofrecimientos" a través de "repetidas concesiones" y ahora disponen de aún menos herramientas políticas que antes para influenciar a Belgrado.

ICG recomienda a Bruselas y a Washington que resistan la tentación de apaciguar a Serbia en un "esfuerzo mal guiado" para conseguir la independencia de Kosovo. Desde febrero de 2007, la UE se ha reafirmado en su voluntad de reanudar el Acuerdo de Estabilización y Asociación (SAA, por sus siglas en inglés), y ya no insiste en el arresto de criminales de guerra balcánicos como precondición para el inicio de las negociaciones.

Pero esta condición establecida tras una larga negociación sobre un nuevo gobierno --que Tadic y el DS controlen los ministerios más influyentes-- no están garantizados bajo la nueva coalición. El grupo de expertos cree que ciertos elementos en la UE siguen creyendo que reintegrar a Serbia a través del SAA podría animar a las fuerzas proeuropeas del país y aliviar, de alguna forma, la aceptación de la independencia de Kosovo, pero bajo el nuevo Gobierno, el concepto se diluye. ICG anticipa que el nuevo Gobierno apostará más por Kosovo que por Europa, y que esta "política de apaciguamiento" debilitará, más que fortalecerá, a los partidos pro europeos.

A corto plazo, ICG cree que las estructuras de seguridad del Gobierno de Belgrado serán incapaces de arrestar a criminales de guerra.

NUEVOS PLANES

El nuevo Gobierno planea seguir realizando graduales reformas económicas, pero el cambio social y político podría traducirse en nuevas disputas entre Demócratas y Democráticos, a juicio del grupo. Para ICG, el verdadero punto de conflicto entre los dos será la política exterior, mientras el partido de Kostunica anteponga los intereses nacionales y las "políticas de confrontación".

ICG considera así que Kostunica intentará esconder su política nacionalista detrás de las inclinaciones europeístas de Tadic, dificultando la labor de Washington y Bruselas en temas clave, aunque se desconoce todavía cuánto tiempo podrá tolerar Tadic la postura del DSS, en especial en lo que se refiere a los problemas con Kosovo y el TPIY.

Las recientes disputas en el Gobierno no han hecho sino profundizar en los roces entre ambos partidos. Es más, el grupo de analistas considera que los cinco días --del 8 al 13 de mayo-- en los que el radical Tomislav Nikolic sirvió como presidente del Parlamento, el período de mando más breve que se recuerda en la cámara, ponen de relieve "las debilidades de la nueva constitución" y la posibilidad de convertir a Serbia "en una dictadura parlamentaria".

ICG concluye que quizás, Occidente "debería acostumbrarse a una Serbia que durante muchos años ha sido antieuropea, prorrusa y que no se arrepiente de su nacionalismo peligrosamente autodestructivo".