Actualizado 20/08/2007 21:40 CET

Crónica Somalia (Añadida).- MSF denuncia la dificultad que existe en Mogadiscio para acceder a la atención médica

La violencia impide al personal sanitario prestar a los pacientes la atención que requieren

MADRID, 20 Ago. (EUROPA PRESS) -

La ONG Médicos Sin Fronteras denunció hoy las dificultades que padecen los civiles y desplazados de Mogadiscio y sus alrededores para acceder a la atención sanitaria desde hace un mes, según explica un comunicado de la organización recogido por Europa Press.

MSF apela encarecidamente a todas las partes en el conflicto a que respeten la necesidad del personal sanitario de trabajar sin obstáculos y permitan a los residentes y desplazados tener acceso seguro a la atención médica.

Los equipos sanitarios de MSF han comprobado que se ha producido un importante descenso en el nivel de la atención médica disponible en Mogadiscio en el transcurso de los últimos seis meses. Según estimaciones del personal internacional de MSF, de las 800 camas de hospital disponibles en Mogadiscio en enero, hoy sólo quedan menos de 250. Desde entonces, tres cuartas partes del personal de varios hospitales también se ha marchado.

"Con bombardeos y disparos casi a diario en Mogadiscio, la gente que necesita atención médica teme salir de casa. El personal sanitario abandona la ciudad y los hospitales están cerrados o apenas funcionan," explica el doctor Christophe Fournier, presidente del Consejo Internacional de MSF, que acaba de regresar de Mogadiscio.

"Las personas con afecciones leves no reciben ningún tipo de atención y mucho menos los casos urgentes. La falta de respeto al no permitir que los médicos trabajen y que los enfermos y heridos reciban tratamiento resulta cuanto menos impactante y absolutamente inaceptable", añadió.

MSF ha tratado a casi 60.000 personas en sus consultas externas en la ciudad y sus alrededores desde enero, pero la inseguridad ha impedido que la organización abra servicios médicos para los casos más graves y para los que requieren cirugía a pesar de la desesperada necesidad y urgencia con la que se necesitan.

INDIGNACIÓN

La ONG mostró su "indignación y profunda aflicción" por el nivel y la calidad de la atención que actualmente puede proporcionarse a los civiles en Mogadiscio y a los desplazados asentados entorno a la ciudad. "Deberíamos poder abrir servicios de urgencias y quirúrgicos en Mogadiscio, mandar ambulancias a recoger a los enfermos y heridos y traerlos al hospital para recibir el tratamiento que necesitan," indicó Fournier.

"Pero, tras meses de intentarlo, todavía no podemos ni tan siquiera salir de la ciudad libremente para evaluar las necesidades y proporcionar la cantidad y calidad de atención que sabemos positivamente que se necesita. Queremos hacer más, al igual que lo quieren los médicos somalíes que quedan en la ciudad, pero nos sentimos cada vez más frustrados e indignados al ver que las partes implicadas no están haciendo lo suficiente para asegurar el acceso seguro a la atención médica en Mogadiscio", explicó.

DESPLAZADOS

La violencia en Mogadiscio también ha provocado el desplazamiento de cientos de miles de personas desde enero, indica la ONG. Desde que empezó el éxodo, un total de 20.800 familias (aproximadamente 120.000 personas) llegaron a la región de Afgooye, al oeste de Mogadiscio, incluidas unas 5.000 nuevas familias (aproximadamente 30.000 personas) solamente en julio.

Muchas de estas personas viven en condiciones miserables, con poca asistencia, agua y abrigo insuficientes y sin fuentes estables de alimentos. En Hawa Abdi, a 17 kilómetros al oeste de Mogadiscio, una evaluación rápida de 641 niños de familias desplazadas llevada a cabo por MSF en junio reveló una tasa de malnutrición global del 21,5 por ciento en los niños menores de cinco años y una tasa de malnutrición aguda severa del 3 por ciento --emergencia nutricional--, según los estándares de la Organización Mundial de la Salud.

Más de un 60 por ciento de estas familias no tenían fuente alguna de ingresos, mientras que el 93 por ciento afirmaba tener muy pocos alimentos e incluso nada que llevarse a la boca. En julio, cerca del 38 por ciento de los 1.424 niños menores de cinco años que visitaron las clínicas de MSF para desplazados en Afgooye y Hawa Abdi presentaba signos de malnutrición aguda y casi el 12 por ciento padecía malnutrición severa y corría un peligro inmediato de muerte.

"Las cada vez más elevadas tasas de malnutrición y una tendencia de la situación nutricional en claro deterioro que encontramos en los niños de familias que han abandonado Mogadiscio es extremadamente preocupante," añadió Fournier. "Esto significa que si la asistencia humanitaria no se incrementa significativamente y no se permite el acceso a la atención médica a los residentes de Mogadiscio y los desplazados en las regiones colindantes, la situación sanitaria se deteriorará todavía más. Es necesario actuar de inmediato a fin de asegurar que los niños, los enfermos y los heridos no sufren o mueren innecesariamente por falta de atención médica".

MSF trabaja en Mogadiscio desde 1994 y ahora está presente en tres zonas de la capital somalí proporcionando diferentes servicios sanitarios. Desde abril de 2007, MSF ha estado ofreciendo atención primaria de salud, agua y artículos no comestibles de primera necesidad a los desplazados en las regiones de Afgooye y Hawa Abdi. MSF trabaja de forma permanente en el sur y centro de Somalia desde hace más de 16 años y actualmente presta atención médica en diez regiones.