Actualizado 08/01/2007 20:00 CET

Crónica Somalia.- El presidente de Somalia llega a Mogadiscio, por primera vez desde que asumiera su cargo en 2004

Mientras, tropas etíopes y somalíes están a punto de hacerse con el último reducto islamista

MOGADISCIO, 8 Ene. (EP/AP) -

El presidente somalí, Abdullahi Yusuf, viajó hoy por sorpresa a Mogadiscio, diez días después de que sus fuerzas, respaldadas por tropas etíopes, tomaran de nuevo la capital de manos de los rebeldes de la Unión de Tribunales Islámicos, y por primera vez desde que asumió su cargo en 2004. Mientras, tropas somalíes y etíopes se disponían a tomar las últimas posiciones militares de la Unión de Tribunales Islámicos.

Yusuf asumió su cargo en 2004, pero llevaba sin poner un pie en Mogadiscio desde hace 40 años. Durante su mandato, el presidente ha permanecido fuera de la capital e incluso del país, debido a que consideraba que no era lo suficientemente seguro. Su llegada a la capital se produce diez días después de que sus fuerzas --apoyadas por soldados, tanques y aviones de combate etíopes-- consiguieran retomar su control, tras meses de dominio por parte de los Tribunales Islámicos.

Sin embargo, se cree que todavía hay miembros de las fuerzas islamistas escondidos en la capital. Ayer, hombres armados atacaron a soldados etíopes, en el segundo día de violencia en la ciudad, con manifestaciones contra el programa de desarme del Gobierno, que se saldaron con al menos un muerto, un niño de trece años.

ULTIMOS COMBATES

Mientras, hoy, las tropas somalíes y sus apoyos etíopes parecían estar cerca de hacerse una base en la jungla de los milicianos islámicos, presuntamente utilizada por miembros de Al Qaeda.

El ministro de Defensa, el coronel Barre 'Hirale' Aden Shire, informó de que sus tropas estaban preparadas para entrar en la base, situada en Ras Kamboni, el punto más al sur del país, entre el mar y la frontera con Kenia, después de fuertes combates durante los últimos dos días. Mientras, barcos de guerra estadounidenses patrullaban la costa, y el Ejército keniano se apostaba en la frontera. Según Shire, que aseguró que hoy todavía se estaban produciendo algunas escaramuzas en la zona, ambas partes han sufrido bajas entre sus filas, aunque no se ha hecho ninguna estimación precisa.

Algunos responsables estadounidenses han asegurado que después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Washington y Nueva York, extremistas vinculados a Al Qaeda han operado en un campamento de entrenamiento en Ras Kamboni e incluso miembros de la organización terrorista lo han visitado. Además, se cree que el autor intelectual de los atentados de 1998 contra Embajadas norteamericanas en el este de Africa, Fazul Abdulá Mohamed, escapó a Ras Kamboni, según testimonios de los terroristas.

Por su parte, líderes del movimiento islámico han prometido desde sus escondites lanzar una guerra de guerrillas como la que destruye Irak cada día. Mientras, Ayman al Zawahiri, lugarteniente del líder de Al Qaeda, Usama bin Laden, ha pedido a los milicianos que lleven a cabo ataques terroristas suicidas contra las tropas etíopes que luchan en su país, en un mensaje de audio hecho público la pasada semana.

Etiopía intervino oficialmente en Somalia el pasado 24 de diciembre, para ayudar a sus tropas a derrotar a los milicianos islámicos, que estaban cada día más cerca de derrocar al Gobierno interino, internacionalmente reconocido, pero sin ningún poder sobre el terreno.

Muchos sectores de la población de Somalia, de mayoría musulmana, han mostrado reservas ante la presencia de las tropas de Etiopía, que tiene una gran presencia cristiana entre su población. Además, ambos países se han enfrentado en dos brutales guerras, la última en 1977.

Somalia no ha tenido un Gobierno central efectivo desde el derrocamiento del ex dictador Mohamed Siad Barre en 1991, y el posterior desmantelamiento del país, convertido en un puzzle dividido entre señores de la guerra.

Yusuf, de 72 años, visitó Mogadiscio por última vez hace 40 años, según explicó el portavoz del presidente, Abdirahman Dinari. Antiguo coronel del Ejército de Somalia durante la década de 1960, Yusuf estuvo encarcelado bajo el régimen de Barre, tras negarse a cooperar en un golpe de Estado en 1969. Con el apoyo etíope, encabezó después en la década de 1980 una rebelión contra Barre. Cuando accedió a la Presidencia en 2004, surgieron enseguida divisiones en el seno del Gobierno. Además, sus relaciones cercanas con Etiopía también han provocado tensiones en el Ejecutivo.

Se espera que Yusuf se reúna hoy con líderes ancianos y después ocupe el antiguo palacio presidencial, que durante los últimos 15 años ha estado ocupado por señores de la guerra, explicó Sinari. Aunque el portavoz aseguró que "no hay preocupaciones sobre la seguridad en absoluto", se estrecharon las medidas de seguridad en la capital.

Yusuf ya sufrió un intento de asesinato el pasado septiembre en Baidoa, la única ciudad de todo Somalia que el Gobierno tenía entonces bajo su control. El Ejecutivo acusó del atentado a los Tribunales Islámicos, que rechazaron cualquier implicación.

APOYO EXTERIOR

La secretaria de Estado adjunta norteamericana para Africa, Jendayi Frazer, aseguró ayer que la Administración de George W.Bush utilizará sus recursos diplomáticos y financieros para apoyar al Gobierno. Estados Unidos ha prometido 40 millones de dólares (30 millones de euros) en ayuda política, humanitaria y de pacificación.

Mientras tanto, la Unión Africana ha comenzado a estudiar la misión de pacificación, para la que Uganda ha prometido al menos 1.000 hombres. Frazer indicó que espera que los primeros soldados lleguen a Mogadiscio antes del fin de este mes. La misión en Somalia tendrá como modelo la fuerza de pacificación de la Unión Africana que recientemente terminó sus actividades en Burundi. En este país, soldados africanos garantizaron la seguridad a líderes políticos y a infraestructuras claves, mientras el nuevo Gobierno se hacía con el control del país. Según Frazer, si la misión de la UA lo necesita, como así ocurrió en Burundi, se convertirá en una operación de la ONU. AYUDA HUMANITARIA

Por su parte, las agencias de ayuda humanitaria han asegurado que esperan poder llegar a cientos de personas vulnerables, pero han advertido de que la inseguridad podrá limitar sus actividades. "Actualmente el acceso humantiario no está garantizado, es todavía precario en muchas partes del país", consideró el director de la Agencia de Naciones Unidas para la Cooperación Humanitaria (OCHA, por sus siglas en inglés) en Somalia, Philippe Lazzarini.

Mientras "el acceso se ve impedido por una serie de incidentes y la falta de autoridad", algunas parte del país son inaccesibles por los enfrentamientos entre los milicianos islámicos y las tropas etíopes y somalíes.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, se estima que entre 65.000 y 70.000 personas han abandonado sus hogares debido al conflicto en el país del Cuerno africano. Además, aunque no hay datos seguros, se cree que al menos 1.000 personas han perdido la vida, la mayoría en Mogadiscio y Baidoa, de los cuales 700 no habrían sido enterradas.