Actualizado 28/06/2007 16:28 CET

Crónica UE (2).- Portugal se fija como meta prioritaria sacar adelante el nuevo Tratado de la UE

"Una Unión más fuerte para un mundo mejor", lema de la nueva presidencia de turno

BRUSELAS, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

El próximo domingo 1 de julio Portugal toma el relevo de Alemania en la presidencia de turno de la Unión Europea con el objetivo prioritario de sacar adelante el texto definitivo del Tratado de reforma de la UE, después de que los Jefes de Estado y de Gobierno de los 27 lograran la semana pasada un acuerdo sobre los contenidos mínimos del nuevo texto y el mandato de negociación.

"Tenemos un mandato claro, preciso y detallado que será la base y el marco para nuestros trabajos. Tenemos un mandato, pero todavía no tenemos un Tratado", declaró el secretario de Estado luso de Asuntos Europeos, Manuel Lobo Antunes, en una rueda de prensa celebrada en Bruselas para presentar las prioridades del semestre de la presidencia portuguesa.

Es por tanto intención de Portugal concluir el Tratado "lo más rápidamente posible" y para ello, Antunes advirtió de que la inminente presidencia de turno no permitirá que ningún Estado miembro cuestione el mandato o pretenda salirse del mismo y exigió al resto de socios "cumplir las reglas del juego" pactadas en el reciente Consejo Europeo. Antunes cortaba así de raíz las posibilidades de éxito a las pretensiones polacas de reabrir el debate sobre el sistema de bloqueo en la toma de decisiones.

"Estamos de acuerdo en trabajar sobre el mandato y nada más que sobre el mandato", insistió. "Tener un Tratado al final de la presidencia es una cuestión urgente", remachó. Al Tratado subordinó también otros temas, como el debate sobre la ampliación y las negociaciones con Turquía que el nuevo presidente francés, Nicolas Sarkzoy, quiere incluir en la agenda del semestre.

Antunes admitió que la presidencia no puede impedir que Francia ponga este asunto sobre la mesa pero dejó claro que, de momento, conviene "concentrarse" en el Tratado y tener un acuerdo definitivo en el Consejo Europeo de diciembre.

"Todo el mundo sabe que la cuestión de la ampliación es más política que geográfica, que hay diferentes posiciones y que no será fácil llegar a una conclusión clara y diáfana", dijo.

"Por eso me pregunto si no será mejor para Europa que nos paremos un poco, reflexionemos, veamos cómo avanzamos en el Tratado y en el proceso de ratificación y luego pensar en el resto de cuestiones", argumentó el secretario de Estado portugués, quien reconoció que Europa necesitará "respirar un poco después del Tratado".

En todo caso, despejó cualquier duda sobre Turquía al garantizar que las negociaciones tienen como "objetivo final" la adhesión del país candidato si éste cumple los requisitos exigidos para convertirse en miembro de pleno derecho."Los compromisos de los Estados deben respetarse", alegó.

En cuanto a la estructura de la Conferencia Intergubernamental (CIG), el órgano encargado de llevar adelante los trabajos del Tratado, explicó que serán los ministros de Asuntos Exteriores los que la inauguren durante el Consejo que tendrá lugar los próximos 23 y 24 de julio. Luego, el grupo de expertos legales, en colaboración con la presidencia y con el apoyo de la secretaría general del Consejo comenzará a redactar el texto.

Si hubiera que resolver aspectos técnicos o apareciera alguna duda de tipo político, los representantes de los Gobiernos que ejercieron en calidad de 'sherpas' durante la fase de preparación del mandato, podrían intervenir para solucionar las dificultades que pudieran surgir. Asimismo, los jefes de la diplomacia podrían actuar si fuera necesario.

Luego se presentará a las delegaciones un texto prácticamente definitivo para su discusión. "Hay condiciones técnicas y políticas que tienen que resolverse rápidamente si todos jugamos con las mismas reglas establecidas de común acuerdo", resumió.

AFRICA Y BRASIL

El programa de la presidencia se completa con una ambiciosa agenda en política exterior y con el relanzamiento de la llamada 'Agenda de Lisboa' que en el año 2000, y también bajo la batuta de Portugal, diseñó la reforma económica de la Unión Europea para hacer de su economía basada en el conocimiento la más competitiva.

Por lo que respecta a las relaciones con terceros países, Portugal pondrá especial énfasis en Brasil y en el continente africano. De hecho tendrá lugar la primera cumbre UE-Brasil para situar el diálogo estratégico con el gigante latinoamericano "a la altura del peso internacional" que tiene.

Con África, Lisboa se plantea desarrollar una estrategia conjunta y relanzar un diálogo que en opinión de la futura presidencia ha languidecido durante los últimos siete años. También habrá una cumbre con África en el mes de diciembre que se celebrará en la capital lusa.

Hacer frente al cambio climático, promover el desarrollo económico y social, tratar de manera eficaz el fenómeno migratorio, combatir el crimen organizado y la trata de seres humanos o luchar contra el terrorismo figuran asimismo en el programa de trabajos de la presidencia portuguesa, que lleva como lema para los próximos seis meses 'Una Unión más fuerte para un mundo mejor'.