Crónica UE.-La UE está satisfecha por la negociación del nuevo Tratado, aunque Polonia insiste en reforzar su capacidad

Actualizado 07/09/2007 23:24:14 CET

Varsovia se alinea con Londres en la no aplicación de la Carta de Derechos Fundamentales

VIANA DO CASTELO (Portugal), 7 Sep. (de la enviada especial de EUROPA PRESS, Clara Pinar) -

La Presidencia portuguesa de la UE mostró hoy su satisfacción por la buena marcha de los trabajos para redactar el Tratado Reformado, un proceso en el que persisten "problemas", polacos en particular, que sin embargo no han hecho modificar las previsiones de que el acuerdo se cerrará en la cumbre informal de jefes de Estado y de Gobierno de la UE que tendrá lugar en Lisboa el 18 y 19 de octubre.

El ministro luso de Asuntos Exteriores y presidente del Consejo, Luis Amado, aseguró en rueda de prensa que los Veintisiete "se han mostrado dispuestos a respetar el mandato" de negociación que se acordó en junio de este año. Insistió en que la UE quiere "llegar a un acuerdo en el Consejo de octubre". "De momento, la disponibilidad de los Estados miembros nos refuerza en la creencia de que se cumplirá, a pesar de los problemas, creo que será posible encontrar una solución", añadió Amado.

El debate tuvo lugar durante la primera jornada de la reunión informal de ministros de Exteriores de la UE en la localidad portuguesa de Viana do Castelo, en la primera revisión a nivel político del análisis que desde la semana pasada han realizado expertos jurídicos de todos los Estados miembros. Éstos no encontraron dificultades y se estimaba que, de haber problemas, deberían reflejarse en la conversación a nivel político, como la de este viernes.

A pesar del "ambiente constructivo" del debate, los "problemas" llegaron, una vez más en forma de las reclamaciones de Polonia, que insiste en que a sus ciudadanos no se les aplique la Carta de Derechos Fundamentales y en que el nuevo tratado incluya, de manera jurídicamente vinculante, la denominada "cláusula Ioannina", que de momento no es más que una mención de página y según la cual un Estado miembro puede pedir paralizar un proceso de decisión durante un tiempo si está cercano a la mayoría de bloqueo.

Éstos son los dos obstáculos cuyos nombres Amado no quiso mencionar y a los que se refirió como "los que están en la prensa", que fueron confirmados por fuentes comunitarias presentes en la reunión y anunciadas previamente por la ministra polaca, Anna Fotyga, cuando a su llegada al encuentro aseveró que Varsovia quería "que quede muy claro el tema de Ioannina" y que "hay que introducir esta cláusula" y anunció que Polonia busca unirse a Londres para quedarse fuera de la aplicación de la Carta de Derechos Fundamentales. Por su parte, Reino Unido, que según el ministro español, Miguel Ángel Moratinos, es "uno de los países que podría señalar alguna duda", se mostró bastante "suave" según fuentes presentes en la sala.

NUEVAS PROPUESTAS

Las mismas fuentes comunitarias indicaron que hubo dos nuevas propuestas, la primera de ellas de la Presidencia portuguesa sobre la presentación que debería tener la Carta de Derechos Fundamentales. Se trata de una cuestión relativa a la forma y no al contenido, para que el texto del Tratado tenga una "proclamación" de la Carta que, posteriormente, se añadiría de manera separada para "ahorrar 40 páginas" en un Tratado que ha sido criticado por ser demasiado extenso.

La segunda es la que hicieron los tres eurodiputados que participan en representación de la Eurocámara en la Conferencia Intergubernamental (CIG) --el conservador Elmar Brok, socialista Enrique Barón Crespo y liberal Andrew Duff--, relativa a la introducción del concepto de "ciudadanía" que figura en Tratados anteriores pero no en los borradores para el que está en elaboración.

Según explicó Barón Crespo, "no se puede decir que el Parlamento Europeo representa a los ciudadanos europeos y no explicar qué es un ciudadano europeo" y, en la misma línea que otras fuentes, estimó que se va se a conseguir esta inclusión.

POLONIA

Por lo que respecta a las demandas de Polonia, Barón Crespo dijo que "sorprendentemente" fue bien acogida por parte de la ministra polaca su idea de que, al igual que se da la posibilidad de autoexclusión de la Carta de Derechos Fundamentales, en el texto también exista la posibilidad de "la inclusión si cambian de opinión y que no tengamos que ratificar de nuevo".

En cuanto a dotar de carácter jurídicamente vinculante a la "cláusula Ioannina" como quiere Varsovia, el eurodiputado socialista dijo haber explicado a la ministra polaca que "vale para tranquilizar, pero es una especie de bomba atómica que si se mete en el mandato lo destruye" y restó importancia a la petición que, dijo, no fue apoyada por ninguna otra delegación.

Polonia ha planteado serias reticencias desde que, a principios de este año, empezaron a preparase los documentos del Tratado de Reforma, en sustitución del maltrecho Tratado Constitucional, y que tuvieron su punto álgido en el Consejo Europeo del mes de junio, donde Varsovia fue uno de los países que bloqueó el acuerdo casi hasta el último momento.

De sus peticiones hoy se deduce que Polonia sigue teniendo reclamaciones que no se encuentran en el mandato y la situación se agrava teniendo en cuenta que el Parlamento polaco prevé disolverse para convocar elecciones anticipadas, algo que se mezclaría con el proceso de acuerdo y firma del nuevo Tratado de la UE. Esta mañana, Amado se mostró a la expectativa de ver "lo que pasa hoy en Polonia".