Crónica Zimbabue.- Las autoridades impiden un mitin de Tsvangirai deteniendo al opositor por segunda vez en una semana

Actualizado 06/06/2008 23:51:15 CET

Mientras, la comunidad internacional critica al régimen de Mugabe por prohibir la actividad de las organizaciones humanitarias

HARARE, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Policía zimbabuense detuvo hoy durante unas horas al líder opositor Morgan Tsvangirai, por segunda vez esta semana, tras impedirle llegar al lugar donde iba a celebrar un mitin en el marco de su campaña para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Su partido, el Movimiento para el Cambio Democrático (MDC), calificó la detención de "acto vergonzoso y desesperado" del régimen de Robert Mugabe, que también ha sido criticado por la comunidad internacional por prohibir desde ayer que las ONG y agencias humanitarias desarrollen sus actividades en el país.

Tsvangirai no consiguió llegar a un mitin que se iba a celebrar en Bulawayo, la segunda ciudad más grande del país, después de que la Policía colocara un control de carretera que tuvo que atravesar, explicó un fotógrafo de Reuters.

Por consiguiente, el líder del MDC se vio obligado a aplazar sus planes de asistir al mitin y continuó luego su camino hacia otra localidad donde visitó un centro comercial mientras conversaba con los ciudadanos. En esta ocasión no fue detenido, pero poco después le arrestaron y trasladaron a una comisaría de Policía.

El portavoz del MDC, Nelson Chamisa, relató en un comunicado que Tsvangirai y otros dirigentes del partido habían sido detenidos en Umzingwane y trasladados a la comisaría de Policía de Esigodini, en el suroeste del país. Se trata del segundo arresto de Tsvangirai en lo que va de semana, tras ser detenido el miércoles pasado. En ambas ocasiones fue privado de su libertad durante varias horas --ocho el miércoles y dos hoy-- e interrogado, teniendo que interrumpir sus actividades electorales.

Chamisa anunció luego la liberación de Tsvangirai, precisando que las autoridades le habían ordenado que volviese a Bulawayo en lugar de seguir con la campaña. "La Policía dijo que las órdenes venían de arriba", agregó el portavoz.

Este tipo de actuaciones por parte del Ejecutivo hacen pensar al MDC que Mugabe está tratando de boicotear la campaña electoral de Tsvangirai para prolongar la duración de su gobierno, que dura ya 28 años, impidiendo que su rival gane en la segunda vuelta de las presidenciales, que se celebra el próximo 27 de junio.

Por ello, el partido opositor señaló en un comunicado que "el régimen debe permitir al presidente (del MDC) hacer lo que el pueblo de Zimbabue le ha encomendado, a él y al MDC, para restablecer la dignidad del pueblo de Zimbabue".

El comunicado también aseguraba que la Policía ha prohibido varios actos electorales alegando que no podía garantizar la seguridad de los dirigentes del partido, lo cual ha motivado que el MDC haya decidido iniciar una acción legal ante el Tribunal Supremo para impedir que la Policía vuelva a interferir en la campaña. En cuanto a la detención hoy de Tsvangirai, un portavoz policial culpó del incidente a la formación opositora por haber chocado su convoy, según dijo, contra un puesto de control.

CRÍTICAS A MUGABE

A última hora de ayer, el Gobierno de Zimbabue decidió prohibir de forma indefinida las actividades de todas las organizaciones no gubernamentales y agencias humanitarias en el país africano basándose en que, según indicó, incumplen las condiciones para su registro oficial. El Ejecutivo ha acusado a estos grupos de hacer campaña a favor de Tsvangirai de cara a los comicios.

Este hecho, unido a la perturbación de la campaña electoral de la oposición y a la detención, también esta semana, de varios diplomáticos estadounidenses y británicos que se habían reunido con víctimas de la violencia política, ha llevado a la comunidad internacional a endurecer sus críticas contra Mugabe.

El comisario de Desarrollo y Ayuda Humanitaria, Louis Michel, exigió que la prohibición de las operaciones internacionales de ayuda humanitaria sea "retirada inmediatamente". En este sentido, insistió en que es "esencial" que se permita a los cooperantes un "acceso seguro y sin restricciones" al país para que puedan proporcionar asistencia a los más vulnerables.

Michel subrayó la "neutralidad" de los trabajadores humanitarios, cuya actividad se basa en los principios de independencia e imparcialidad. Además, pidió a las autoridades zimbabuenses que aclaren las acusaciones de acciones inapropiadas lanzadas contra ciertas organizaciones de ayuda, de modo que se puedan reanudar las operaciones humanitarias "sin más dilación".

La Comisión Europea --principal donante de Zimbabue, con 90,9 millones de euros en 2007-- alertó de que la prohibición de las actividades humanitarias que financia acarreará serias consecuencias para los más necesitados, puesto que impedirá a las ONG y otras agencias internacionales ofrecer cuidados básicos a la mayor parte de la población pobre, incluidos los niños.

También las agencias de la ONU --entre ellas, la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia-- quisieron llamar la atención sobre la gravedad de la situación al advertir de que el sufrimiento de los zimbabuenses se incrementará si el Gobierno mantiene la prohibición.

Un portavoz de la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Louise Arbour, criticó la medida del Ejecutivo por considerarla un "acto escandaloso", ya que "dejar a la gente sin comida por unas elecciones es una perversión de la democracia".

Dentro de Zimbabue también aumentan las quejas, y el secretario general del MDC, Tendai Biti, había denunciado esta mañana que el acoso a diplomáticos y a organizaciones humanitarias demuestra que el Gobierno no cumplirá con la ley en la segunda vuelta de las elecciones.

"Es casi como si el régimen estuviera enviando un mensaje a la región, a la comunidad internacional de que no le importa, de que no tiene ningún respeto por la vida, de que no respeta el imperio de la ley", afirmó Biti en su intervención en el Foro Económico Mundial para África que se celebra en Ciudad del Cabo. "El régimen está incrementando los decibelios de su locura", agregó.

AYUDA ALIMENTARIA COMO ARMA ELECTORAL

Pero los reproches más duros han provenido de Estados Unidos, cuyo embajador en Zimbabue, James McGee, acusó a Mugabe de utilizar la ayuda humanitaria como arma para conseguir votos en las elecciones. "Estamos tratando con un régimen desesperado que hará lo que sea por permanecer en el poder", denunció McGee desde Harare en una videoconferencia.

El embajador explicó que si los votantes potenciales quieren ayuda alimentaria, tienen que mostrar sus tarjetas electorales, en las que se indica si pertenecen al partido de Mugabe, el ZANU-PF, o al opositor Movimiento por el Cambio Democrático.

"Si tienes una tarjeta del MDC, puedes recibir comida, pero primero tienes que dar tu carné de identidad a las autoridades, lo que significa que se lo quedan hasta después de las elecciones. Entonces, no te será permitido votar", denunció. Así, señaló que el único modo de acceder a la ayuda alimentaria es renunciando al voto, lo cual calificó de "absolutamente ilegal".

Aunque estimó que probablemente habrá suficiente ayuda alimentaria almacenada para aguantar hasta las elecciones, McGee pronosticó una "hambruna masiva" después de los comicios, cuando los suministros se hayan agotado. Actualmente, unos cuatro millones de personas dependen de la ayuda alimentaria en Zimbabue, donde la producción de alimentos se ha hundido, la inflación es del 165.000 por cien y el paro afecta a 80 de cada 100 personas.

Por otro lado, el diplomático manifestó el temor de Washington por lo que pueda ocurrirle a Tsvangirai, dados los "excesos" del régimen. "Estamos vigilando las actividades del Gobierno de Zimbabue y esperemos que eso le disuada de hacer nada que sea perjudicial" para el dirigente opositor, declaró.