Los demócratas piden paso para proclamar a Clinton como candidata

Hillary Clinton, aspirante demócrata a la Presidencia de Estados Unidos
CHARLES MOSTOLLER/REUTERS
Actualizado: domingo, 24 julio 2016 9:26

La exsecretaria de Estado llega vencedora a la convención tras unas primarias más complicadas de lo previsto

WASHINGTON, 24 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Partido Demócrata tiene marcado en rojo en su calendario la semana del 25 de julio, en la que finalmente proclamará candidata presidencial a la exsecretaria de Estado Hillary Clinton, vencedora sin sorpresas en una carrera electoral no exenta de vaivenes, especialmente por la lucha contra viento y marea del senador Bernie Sanders.

Clinton volvió a saltar a la palestra ocho años después de su fallida candidatura en 2008. Con el aval de haber pasado por el Departamento de Estado durante el Gobierno de Barack Obama y sin la presencia de un rival de altura --el vicepresidente, Joe Biden, renunció a intentar el ascenso--, a la antigua primera dama se le presentaba un camino llano para volver a la casa donde ya vivió en la década de los noventa.

Sin embargo, la irrupción del irreverente Sanders, confeso socialista y movilizador de jóvenes, retrasó la cantada victoria de Clinton en las primarias y mostró las grietas de un Partido Demócrata en el que no todos se resignaban a votar a la candidata 'oficial' sólo porque tocaba. Sanders y Clinton se repartían las victorias en los diferentes estados, si bien entre el 'establishment' la segunda seguía arrasando.

A principios de junio Clinton alcanzó finalmente la cifra mágica de 2.383 delegados, los suficientes para garantizarse la candidatura demócrata a la Casa Blanca, pero no fue hasta el 12 de julio cuando logró subir a Sanders al escenario para que la respaldase públicamente como aspirante definitiva.

"Haré lo que pueda para que sea la próxima presidenta de Estados Unidos", prometió Sanders ante la multitud, tras una campaña más dura de lo esperado y en la que ya advirtió de que intentaría colar alguno de sus mensajes progresistas dentro de la convención y --por qué no-- incluso en los discursos de su otrora rival.

Clinton irá a las elecciones de la mano del senador Tim Kaine, elegido como potencial vicepresidente en los días previos a la convención. La exsecretaria de Estado ha dicho de él que "ha dedicado su vida a luchar por los demás", si bien en los afinados cálculos políticos se habrán tenido en cuenta aspectos más pragmáticos como su procedencia (Virginia), su capacidad para atraer donantes o su dominio del español, entre otros aspectos.

PRÓXIMA PARADA: FILADELFIA

Los demócratas llegan así a Filadelfia, donde este lunes arranca una convención que se prolongará hasta el jueves, 28 de julio, y que mezclará discursos políticos con simbología. Clinton será votada por la mayoría de delegados y se convertirá en la primera mujer con opciones de llegar a la Presidencia norteamericana.

La primera jornada tendrá entre sus oradores a Sanders y a la primera dama, Michelle Obama, así como a una activista que contará su experiencia como inmigrante 'sin papeles' en Estados Unidos. El martes, el expresidente Bill Clinton hablará en favor de su mujer tomarán la palabra las madres de jóvenes negros fallecidos por actuaciones policiales.

El miércoles, la coalición suma galones con la presencia del presidente, Barack Obama, y de su 'número dos', Joe Biden. Según la Casa Blanca, Obama apelará a los votantes indecisos y defenderá la necesidad de continuar con políticas demócratas, consciente quizás de que su posible sucesora no suscita la misma ilusión que él hace ocho años.

La convención también aglutinará a no pocas caras conocidas de la televisión, el cine y la música estadounidense, un colectivo más inclinado hacia el bando demócrata y que no ha dudado en expresar en los últimos meses su respaldo hacia Hillary Clinton y su temor hacia cualquier alternativa republicana.

EL DÍA DESPUÉS

La proclamación de Clinton como candidata del Partido Demócrata marca un punto de inflexión en la campaña electoral pero es sólo un primer paso hacia una recta final que se avecina complicada o, cuanto menos, imprevisible. Los demócratas se enfrentan ahora ante un reto todavía mayor: contener el huracán Donald Trump.

El primer debate oficial entre los dos candidatos ya oficializados tendrá lugar el próximo 26 de septiembre en Nueva York, pero las primeras batallas han comenzado a librarse y en todo tipo de escenarios. Mítines, entrevistas y redes sociales han servido para dejar claras prioridades y desmarcarse del rival.

Para Trump, Clinton es la candidata "estropeada", lastrada por su vinculación con la actual Administración y por casos como el ataque al Consulado de Estados Unidos en Benghazi o el escándalo sobre el uso del correo electrónico. La exsecretaria de Estado, por su parte, ha cuestionado la capacidad del magnate --sin experiencia política-- para gobernar el país y ha expresado su temor frente a propuestas controvertidas en materia de inmigración o seguridad.

Ambos medirán sus fuerzas el 8 de noviembre, en unas elecciones para las que pocos se atreven a pronosticar un resultado. Los sondeos sitúan mayoritariamente a Clinton por delante, pero también reflejan una tendencia al alza en la intención de voto para Trump, que parece decidido a dejar claro que es algo más que la anécdota.