Actualizado 03/06/2007 02:01 CET

Desmantelada una trama terrorista que pretendía hacer estallar una línea de combustible destinada al aeropuerto JFK

NUEVA YORK, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

Las autoridades estadounidenses frustraron un plan para destruir el oleoducto que alimenta de gasolina al aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York y sus alrededores, informaron ayer funcionarios del FBI y de los servicios antiterroristas.

Los agentes de inteligencia detuvieron a tres personas y buscaban a otra el sábado en conexión con el plan terrorista, señalaron las autoridades. La trama, que aún estaba en fases preliminares, no involucraba ataques a aviones o a las terminales del JFK, según el FBI.

Se trataba de "uno de los planes más escalofriantes que nos podamos imaginar", señaló en una rueda de prensa la fiscal Roslynn R. Mauskopf. "La devastación que hubiera provocado este plan es inimaginable", agregó.

En la operación, las autoridades detuvieron a Russell Defreitas, un estadounidense natural de Guyana y ex empleado del aeropuerto JFK, que ahora se encuentra detenido en Brooklyn y se prevé que sea acusado formalmente el sábado por la tarde --noche de hoy, hora española--.

Los otros dos hombres, el guyanés Abdul Kadir y Kareem Ibrahim, de Trinidad, están presos en Trinidad. Los agentes aún buscan al guyanés Abdel Nur.

Los cuatro han sido acusados de conspirar para atacar el aeropuerto detonando explosivos que hubieran volado los tanques de gasolina de aleación de alto octanaje y el oleoducto. El oleoducto transporta la gasolina desde un sector en Linden, Nueva Jersey, al aeropuerto. Otros conductos alimentan el aeropuerto de LaGuardia y Newark, los otros dos grandes aeropuertos de la ciudad.

Kadir, un musulmán ex parlamentario de Guyana, fue detenido en Trinidad mientras realizaba una operación bancaria para "operaciones terroristas", dijo un comandante de la policía guyanesa que habló bajo condición de anonimato. Kadir abandonó su cargo el año pasado. Los musulmanes representan el 9% de los 700.000 habitantes de la población guyanesa, la mayoría de credo suní.

Los detenidos habían supervisado de los gigantescos tanques de combustible en JFK y el oleoducto. Los sospechosos, dijeron las autoridades, llevaron entonces los vídeos de los objetivos a Trinindad

Minutos después del anuncio de las detenciones, el departamento de Seguridad Interior confirmó que el aeropuerto no se encontraba amenazado y que el ataque era "imposible de realizar", dada su dificultad técnica.

Se ha desvinculado a los sospechosos de cualquier tipo de organización terrorista. Uno de los oficiales describió a la cadena que los sospechosos no eran más que unos "al Qaeda de medio pelo". El ex trabajador del aeropuerto que resultó detenido es original de la Guayana y se le consideró, según fuentes cercanas, "un extremista musulmán muy furioso".

Según una cinta de audio facilitada por el FBI a la cadena estadounidense CNN, el principal motivo de los presuntos terroristas para iniciar el ataque contra el aeropuerto se debió al nombre de las instalaciones.

"Cuando atacas a Kennedy, es lo más doloroso que le puede ocurrir a Estados Unidos", según la voz de uno de los detenidos, recogida en la cinta. "El país entero estará de luto. Será como si hubiéramos matado a ese hombre dos veces", afirmó.