Dimite un asesor presidencial en el marco de la crisis política que atraviesa el país

Europa Press Internacional
Actualizado: martes, 17 diciembre 2013 20:44

TÚNEZ 21 Ago. (Reuters/EP) -

El asesor de la Presidencia tunecina Hedi ben Abbas ha presentado este martes su dimisión en el marco de la creciente polarización política en el país tras el asesinato el 25 de mayo del parlamentario opositor Mohamed Brahmi, antiguo líder de Echaab (Pueblo) y uno de los principales dirigentes de la izquierda tunecina.

"Ahora soy libre y puedo servir a mi país desde una posición diferente", ha dicho Ben Abbas en declaraciones concedidas a la agencia británica de noticias Reuters.

La dimisión del portavoz presidencial ha tenido lugar apenas dos semanas después de que el ministro de Educación, Salim al Abyad, anunciara su salida del Gobierno en protesta por el asesinato.

El domingo, el partido islamista Ennahda, que encabeza el tripartito gubernamental, anunció que está dispuesto a reunirse con los partidos opositores sin condiciones previas con el objetivo de buscar un consenso que permita al país salir de la crisis.

"Hacemos un llamamiento a un diálogo inmediato para juntar a todos los partidos políticos de la oposición y a la coalición gobernante, sin condiciones", dijo el líder del Consejo Supremo de Ennahda, Fethi Ayadi.

Ayadi explicó asimismo que las conversaciones podrían comenzar esta semana incluyendo la propuesta de la oposición de formar un gobierno de tecnócratas para poner fin a la actual crisis política.

Estas declaraciones se contradicen con las realizadas días antes por el líder de Ennahda, Rached Ghannouchi, que se negó a formar un gobierno de tecnócratas porque "no sabría gestionar la delicada situación" que atraviesa el país magrebí.

No obstante, Ghannouchi dejó la puerta abierta a la formación de un gobierno nacional, argumentando que lo ocurrido esta última semana en Egipto evidencia la necesidad de un continuo diálogo entre Ejecutivo y oposición.

Túnez, tradicionalmente uno de los países más seculares del mundo musulmán, se enfrenta a su crisis política más profunda desde la revolución que acabó con el régimen de Zine el Abidine ben Ali en enero de 2011.

La situación de seguridad en el país ha empeorado en los últimos meses, y reflejo de ello han sido los asesinatos de Brahmi y el también opositor Chokri Belaid, líder del Movimiento Patriótico Democrático Unificado, fuerza marxista y panárabe que forma parte del Frente Popular, quien fue tiroteado en febrero en la capital, Túnez.

SUSPENSIÓN DE LOS TRABAJOS DE LA ANC

A ello se suma la decisión tomada a principios de agosto por el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Mustafa ben Jaafar, de suspender de los trabajos de la cámara de forma indefinida hasta que el Gobierno y la oposición comiencen un diálogo para superar la actual crisis política.

La oposición laica ha pedido en reiteradas ocasiones la disolución de la Asamblea, que está a apenas unas semanas de terminar de redactar el borrador de la nueva Constitución y de la ley electoral.

Decenas de diputados presentaron su dimisión tras el asesinato de Brahmi y han solicitado tanto la disolución del Gobierno como de la Asamblea Constituyente. Asimismo, han abogado por la creación de un gobierno de salvación nacional encabezado por figuras independientes.

La suspensión de los trabajos de la ANC se produjo el mismo día en el que decenas de miles de personas se manifestaron por las calles del centro de la capital de Túnez para pedir la dimisión del Gobierno, en la protesta más multitudinaria desde que se acentuó la crisis política hace dos semanas.

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