EEUU.- Bush pide al Congreso una nueva ley para financiar a las tropas en el extranjero

Actualizado 05/05/2007 19:26:18 CET

WASHINGTON, 5 May. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, insistió hoy en la necesidad de que su Administración llegue a un acuerdo con el Congreso para que éste apruebe una nueva ley de financiación extraordinaria para las tropas desplegadas en el extranjero, sobre todo las que combaten en Irak y Afganistán. El veto presidencial sobre el proyecto que fijaba una fecha para el inicio de la retirada de las tropas de Irak fue el protagonista de la semana política en Washington y, como no podía ser de otra manera, el discurso radial semanal de Bush también hizo referencia al mismo.

"Veté la ley del Congreso porque estipulaba una fecha fija para el inicio de la retirada de Irak, imponía condiciones que nuestros comandantes militares no podrían cumplir e incluía miles de millones de dólares en gastos que no tienen nada que ver con la guerra", explicó. El presidente quiso hacer hincapié en que la Cámara de Representantes apoyó su veto "por un amplio margen". En realidad, 222 diputados votaron a favor de anular el veto, aunque los 203 votos en contra de dicha anulación impidieron alcanzar los dos tercios necesarios para contrarrestar la decisión de Bush.

En cualquier caso, según Bush, la responsabilidad más importante de los cargos electos es "proporcionarle a estas tropas los fondos y la flexibilidad que necesitan para prevalecer en este tiempo de guerra", en referencia a los "valientes hombres y mujeres estadounidenses en uniforme están luchando contra nuestros enemigos en todo el mundo".

El presidente estadounidense pidió más tiempo para que produzca sus resultados la nueva estrategia que está implantando el nuevo comandante, el general David Petraeus. "Es un experto en guerra de contra-insurgencia" que pretende "ayudar a que los iraquíes protejan su capital para poder progresar hacia la reconciliación y crear una nación libre que respete los derechos de su pueblo, mantenga la ley y luche contra extremistas al lado de Estados Unidos en la guerra contra el terror". Esta estrategia "está aún en sus etapas iniciales".

El inquilino de la Casa Blanca volvió a vaticinar los desastres que resultarían de una retirada de las tropas estadounidenses. "Si salimos de Irak antes de que el Gobierno (iraquí) se pueda defender, habrá un vacío de seguridad en el país. Los extremistas de todas las facciones podrían competir para llenar ese vacío multiplicando las matanzas sectarias a una escala horrorosa", apuntó.

"Si los radicales y los terroristas salen de esta batalla con control de Irak, tendrían control de una nación con importantes reservas de petróleo, que podrían usar para financiar sus ambiciones peligrosas y extender su influencia. Los terroristas de Al Qaeda que decapitan cautivos y practican los atentados suicidas no estarían satisfechos con ver a Estados Unidos derrotado y fuera de Irak. Se verían alentados por su victoria, protegidos por su nuevo santuario, ansiosos de imponer su visión odiosa en los países vecinos y ansiosos de hacer daño a los estadounidenses", prosiguió.

Así pues, "ningún líder responsable en Washington tiene interés en dejar que esto suceda" por lo que Bush pide al Congreso "que trabaje" con su Administración para "elaborar rápidamente un proyecto de ley para gastos de guerra".