EEUU.- Ejecutado un líder religioso que asesinó a toda una familia por considerar que eran poco entusiastas con su culto

Europa Press Internacional
Actualizado: miércoles, 25 octubre 2006 11:54

LUCASVILLE (OHIO), 24 (EP/AP)

Un dirigente religioso condenado a muerte por el asesinato de cinco miembros de una misma familia a los que acusaba de no mostrar demasiado entusiasmo hacia su iglesia, fue ejecutado ayer por inyección letal en el centro penitenciario Southern Ohio Correctional Facility.

Jeffrey Lundgren, de 56 años, fue declarado culpable de asesinar a tiros a los cinco miembros de la familia Avery --Dennis, de 49 años, Cheryl, de 41, Trina, de 15, Rebecca, de 13, y Karen, de 7 años-- a los que llevó a un establo, ató y acribilló a balazos.

La familia había llegado a la zona procedente de Missouri en 1987 para escuchar las enseñanzas de Lundgren. Lundgren había creado su propia iglesia después de ser cesado, en 1987, como ministro de la Iglesia Reorganizada de Cristo de los Santos de los Últimos Días, más conocida como la Comunidad de Cristo. Un grupo de 20 personas se unieron a él en la población de Kirtland, en el noreste de Ohio, donde le llamaban 'Papá' y le aportaban dinero para los gastos del grupo.

Según Lundgren, varios pasajes de la Biblia le avisaron que tenía que matar a la familia, cuyos miembros, según varios testigos, no eran tan entusiastas hacia el nuevo culto como le hubiera gustado a Lundgren. Disgustado por ello, Lundgren organizó una cena a la que asistieron miembros del culto. Posteriormente, él y algunos de sus seguidores condujeron a los miembros de la familia al lugar de la ejecución, donde uno por uno y en orden de antigüedad, fueron asesinados.

"Expreso mi amor a Dios, a mi familia, a mis hijos, a mi esposa. Yo existo porque ustedes existen", dijo Lundgren en su declaración final.

La fiscalía determinó que Lundgren disparó dos o tres balazos a cada uno de los integrantes de la familia Avery. Para atenuar los sonidos de los disparos, hizo funcionar una sierra eléctrica.

Lundgren explicó en el curso de su juicio, en 1990, que él era el profeta de Dios y por lo tanto, no merecía la pena de muerte. En una declaración ante el jurado, Lundgren señaló que "No es un producto de mi imaginación que puedo de hecho hablar con Dios, y oír su voz. Soy el profeta de Dios. Soy inclusive más que un profeta".

Según declaró durante el juicio, Dios le ordenó, a través de una interpretación de las Escrituras, que debía asesinar a toda la familia Avery. Otros 13 miembros del culto han sido condenados en el caso, entre ellos Alice, la esposa de Lundgren, en la actualidad de 55 años, y su hijo, Damon, de 35 años. Ambos fueron condenados a cadena perpetua.

Contenido patrocinado