Actualizado 11/12/2007 06:17 CET

EEUU/Perú.- La inteligencia militar estadounidense revela que existieron escuadrones de la muerte con García y Fujimori

WASHINGTON, 11 Dic. (EP/AP) -

Varios documentos de la inteligencia militar estadounidense difundidos hoy señalan que en Perú operaron escuadrones de la muerte durante los primeros Gobiernos de los presidentes Alan García y Alberto Fujimori y que esos grupos realizaron trabajos que incluyeron el exterminio de sospechosos de terrorismo.

Sobre Fujimori (1990-2000), los documentos dicen que éste tenía una "buena comprensión teórica" de la importancia de los Derechos Humanos, pero "estaba preparado para sacrificar principios" en aras de una rápida victoria contra el terrorismo en su primer mandato (1990-1995).

Mientras, durante la primera administración de García (1985-90 y reelegido en 2006) operó una "compañía especial" de comandos que cumplían órdenes de ejecución, entre las cuales figuró la muerte del alcalde de la ciudad de Huancayo, Saúl Muñoz, llevada a cabo por personal del Ejército: un técnico de apellido Ramos y un capitán Bardales, dicen los informes citando a informantes militares.

La "compañía especial" se encargó de atentados con cartas explosivas, violaciones, muertes de autoridades y periodistas y, como procedimiento de rutina, mataba a sus prisioneros después de torturarlos y arrojaba los cadáveres a fosas que tuvieran elementos que dificultaran que los animales pudieran sacarlos a la superficie.

El informante militar que proporcionó esos detalles aseguró que criticó a los soldados que llevaron a cabo en 1985 la masacre de 47 campesinos en Accomarca por no seguir esos procedimientos con los cadáveres, dando lugar a que los perros y otros animales los desenterraran y exponiendo el caso para luego generar una protesta internacional.

ACUSACIONES CONTRA FUJIMORI

Los documentos fueron difundidos por el Archivo de Seguridad Nacional (NSA), de la Universidad George Washington, coincidiendo con el inicio en Lima de un juicio contra Fujimori por su presunta participación en la masacre de nueve estudiantes y un profesor en la universidad de La Cantuta en 1992 y de 15 personas en el sector de los Barrios Altos en 1991.

Los informes describen al asesor de inteligencia de Fujimori, Vladimiro Montesinos, como un "hombre carcomido por la ambición" y a Fujimori como "absolutamente comprometido con la destrucción" de los grupos terroristas Sendero Luminoso y Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). Fujimori mencionó justamente ese logro en su breve intervención hoy ante un tribunal en la capital peruana.

Los documentos afirman que el escuadrón de la muerte que intervino en La Cantuta, durante el Gobierno de Fujimori, tenía miembros que alquilaban sus servicios incluso a narcotraficantes, y el alto mando militar planteó que la responsabilidad de sus actos debería ser pasada al jefe del Ejército de entonces, el general Nicolás Hermosa.

NICOLÁS HERMOSA

Los documentos señalan además que Montesinos habría contratado también sus servicios para deshacerse de un militar que le estaba quitando una amante enfermera. El general, que era director del Hospital Militar de Lima, fue hallado muerto de un disparo a quemarropa en la playa los Delfines, en 1991.

Elaborados por la DIA --la Agencia de Inteligencia de la Defensa, del Pentágono-- y obtenidos por NSA a través del Departamento de Estado bajo la ley de libertad de información, los documentos indican que los militares pidieron a Fujimori el reemplazo de Hermosa y atribuyeron muchos de los problemas del presidente a "los malos consejos" de Montesinos.

Los informes, que fueron difundidos con algunos espacios en blanco de palabras eliminadas, especialmente nombres, dicen que oficiales de "mediano y alto rangos" sabían de la existencia de "escuadrones de la muerte" en el aparato militar y que la operación de La Cantuta fue "terriblemente mal planificada".

Uno de los documentos afirma que el contacto estadounidense informó de discusiones entre los jefes militares para el reemplazo de Hermosa el 28 de julio de 1993, día de la independencia peruana por esa "estúpida" acción de La Cantuta y que sería reemplazado por el ministro del Interior, Juan Briones.

JUICIO CONTRA FUJIMORI

"El juicio a Fujimori es un histórico acontecimiento en la historia de los derechos humanos en América Latina", manifestó Peter Kornbluh, analista de NSA en asuntos regionales. "Es un importante paso hacia la verdad y justicia en Perú y el Hemisferio Occidental".

Entre los otros siete documentos difundidos se revela que en 1997 la orden de Fujimori fue "no hacer prisioneros" en el ataque para recuperar la residencia diplomática japonesa que había sido capturada por unos terroristas, mientras que los analistas del Departamento hacen notar el drástico descenso de popularidad de Fujimori, sus relaciones tortuosas con el aparato militar y su política de mano dura que "alienó a la mayoría de peruanos".

Además, en 1990, tras el anuncio por Fujimori de un plan de pacificación nacional, la embajada estadounidense en Lima informó de que existía un "anexo secreto" que autorizaba al Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), dirigido por Montesinos, a formar subcomités para el seguimiento de la pacificación, pero concluye que Fujimori no endosó esa misión del SIN.