MADRID 3 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno iraní ha mostrado este jueves su preocupación por la crisis que atraviesa Egipto y ha criticado las injerencias de Estados Unidos e Israel en unas protestas que, según Teherán, tienen su origen en el "despertar islámico" que ha surgido en Oriente Próximo y el norte de África.
El Ministerio de Asuntos Exteriores ha asegurado, en un comunicado recogido por la agencia oficial IRNA, que el Gobierno iraní confía en que "todas las personas y gobiernos amantes de la libertad" de todo el mundo "respeten las demandas legítimas de las naciones". En este sentido, ha condenado "las injerencias sionistas y estadounidenses en cuestiones internas de Egipto".
"Cualquiera iniciativa para enfrentar al pueblo musulmán de Egipto y pisotear los derechos de una gran nación con una antigua civilización será responsable de crímenes contra la humanidad y causará indignación y terrible odio entre las naciones musulmanas de todo el mundo", ha advertido el Ministerio.
El Gobierno israelí ha manifestado en varias ocasiones su temor a que en Egipto pueda instaurarse una república islámica al estilo iraní.
Las protestas de Túnez, iniciadas en diciembre, concluyeron el 14 de enero con la caída del régimen de Zine al Abidine Ben Alí, y desde entonces las marchas antigubernamentales se han contagiado a otros países árabes como Yemen, Jordania o el propio Egipto, inmerso estos días en enfrentamientos violentos entre simpatizantes y detractores del presidente, Hosni Mubarak.