ABUYA, 24 Dic. (Reuters/EP) -
El Ejército nigeriano ha anunciado este martes que ha abatido a 50 rebeldes islamistas cuando intentaban cruzar la frontera hacia Camerún, entablando con ellos un intenso combate este lunes en el que también murieron quince militares y cinco civiles.
Las fuerzas nigerianas han incrementado su ofensiva militar en el noreste del país en los últimos días, después de que sus acuartelamientos en la localidad de Bama fueran atacados por combatientes del grupo islamista Boko Haram armados con lanzagranadas y armamento antiaéreo el viernes pasado.
El Ejército informa a menudo de importantes bajas del lado de los insurgentes pero en pocas ocasiones informa sobre bajas en sus propias filas o de la muerte de civiles. Normalmente es complicado verificar estos balances puesto los enfrentamientos suelen producirse en zonas muy remotas.
El portavoz de Defensa, general de brigada Chris Olukolade, ha explicado que el asalto tenía como objetivo a insurgentes detrás del ataque de Bama y que 20 vehículos empleados en aquel ataque que habían sido localizados desde el aire fueron destruidos.
"Aunque un buen número de insurgentes escaparon con heridas de bala, un buen número fueron arrestados, más de 50 murieron durante el tiroteo con las tropas terrestres en las operaciones para detener a los terroristas que huían", ha precisado.
El presidente nigeriano, Goodluck Jonathan, amplió el mes pasado el estado de emergencia en las zonas más afectadas por la insurgencia. La ofensiva militar lanzada en mayo había permitido recuperar el control de buena parte del noreste de manos de los islamistas, pero estos se retiraron a la zona montañosa de Gwoza, cerca de la frontera con Camerún, desde donde han lanzado contra-ataques.