Al menos 23 detenidos en relación con la ola de ataques contra musulmanes en Sri Lanka

Sri Lanka.- El Ejército de Sri Lanka patrulla las localidades golpeadas por la violencia contra los musulmanes
REUTERS / DINUKA LIYANAWATTE
Actualizado 14/05/2019 15:32:31 CET

KOTTAMPITIYA (SRI LANKA), 14 (Reuters/EP)

La Policía de Sri Lanka ha detenido a 23 personas este martes en relación con la ola de ataques contra viviendas y tiendas propiedad de musulmanes en una aparente represalia por los atentados del Domingo de Resurreción contra iglesias y hoteles que dejaron más de 250 muertos.

Soldados de Sri Lanka a bordo de vehículos blindados están patrullando este martes las localidades golpeadas esta semana por la violencia sectaria, con turbas a bordo de motos y autobuses que recorrieron distintas localidades atacando mezquitas, quemando coranes e incendiando viviendas y negocios de musulmanes. Al menos un hombre murió apuñalado.

Según la Policía, 23 personas han sido detenidas en la isla por incitar a la violencia contra los musulmanes. Su portavoz, Ruwan Gunasekera, ha asegurado que la situación está bajo control y no se han producido nuevos incidentes durante la jornada. No obstante, se mantiene por segundo día el toque de queda nocturno en todo el país entre las 21.00 y las 4.00 horas.

Las autoridades han asegurado que la situación en las zonas del noroeste más afectadas está bajo control después de que turbas antimusulmanas comenzaran a recorrer localidad tras localidad el pasado domingo.

"La comunidad se amontonó en campo de arroz cercanos, así fue como nadie murió", ha contado uno de los hombres concentrados delante de una mezquita con las ventanas y las puertas rotas en la localidad de Kottampitiya.

Un grupo de una decena de personas llegó en taxis y atacó las tiendas propiedad de musulmanes con piedras el lunes por la tarde, han añadido, pasando a convertirse en 200 y luego en 1.000 personas. Además de la mezquita principal, la multitud atacó 17 tiendas y 50 viviendas, según testigos.

Otros han acusado a la Policía de no dispersar a la multitud. "La Policía se limitó a mirar. Estaban en la calle, no pararon nada. Nos dijeron que nos fuéramos dentro", ha contado Mohamed Faleel, de 47 años, que dirige un negocio de pintura de coches. "Pedimos a la Policía que les detuviera. No dispararon. Tenían que haber detenido esto pero no lo hicieron", ha lamentado.

El portavoz de la Policía ha rechazado las acusaciones de que los agentes no intervinieron mientras se desarrollaba la violencia y ha asegurado que la situación de seguridad está bajo control y los autores serán castigados.

"Todos los agentes han recibido instrucciones de que emprendan acciones firmes contra los atacantes, incluso el uso de la máxima fuerza. Los atacantes podrían enfrentarse a hasta 10 años de cárcel", ha indicado Gunasekera a Reuters.

El primer ministro de Sri Lanka, Ranil Wickremesinghe, dijo a última hora del lunes que ha dado poderes a las fuerzas de seguridad para que emprendan acciones firmes contra los responsables de la violencia contra los musulmanes.

Los musulmanes constituyen casi el 10 de los 22 millones de habitantes de Sri Lanka, un país predominantemente budista, que también cuenta con minorías hindú y cristiana. La mayoría de los musulmanes están concentrados en el este, con focos diseminados en el oeste.

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