Los enfrentamientos entre agricultores y pastores fulani en Nigeria dejan más de 3.600 muertos desde 2016

Hombres de etnia fulani venden tela en Sevare
REUTERS / ADAMA DIARRA
Actualizado 17/12/2018 13:42:12 CET

El Ejército amenaza con cerrar las oficinas de Amnistía Internacional

MADRID, 17 Dic. (EUROPA PRESS) -

Los enfrentamientos entre agricultores, mayoritariamente cristianos, y pastores nómadas fulanis, mayoritariamente musulmanes, han dejado más de 3.600 muertos desde 2016 en Nigeria, según ha denunciado este lunes Amnistía Internacional (AI) en un informe que ha recibido duras críticas de las Fuerzas Armadas.

La ONG ha alertado en un comunicado del fracaso de las autoridades nigerianas a la hora de investigar este tipo de enfrentamientos y llevar a los responsables ante la Justicia, lo que ha provocado una mortífera escalada del conflicto entre agricultores y pastores fulani en el país.

Durante los últimos tres años han muerto 3.641 personas a causa de la violencia derivada de este conflicto, mientras que miles de personas se han visto obligadas a desplazarse.

En su informe 'Cosecha de la muerte: Tres años de enfrentamientos sangrientos entre pastores y agricultores', la organización ha indicado que el 57 por ciento de las muertes se han registrado a lo largo de 2018. Amnistía Internacional ha acusado a las fuerzas de seguridad de mantenerse al margen ante muchos de estos enfrentamientos, cuya duración ha llegado a ser de días.

"El Gobierno de Nigeria ha mostrado lo que no puede ser llamado de otra forma sino incompetencia", ha aseverado la directora de AI en Nigeria, Osai Ojigho. "La actitud de las autoridades ha permitido que se extienda la impunidad y aumenten las muertes en diversas partes del país", ha añadido.

"Nuestras investigaciones muestran que estos ataques estaban muy bien planeados y coordinados, que se usaron armas como rifles AK-47. Aún así, las autoridades han hecho muy poco para prevenir estos enfrentamientos, arrestar y llevar ante la Justicia a los responsables", ha destacado.

En este sentido, la organización ha subrayado que la causa de los enfrentamientos no reside en la etnia o religión de las partes sino en el acceso a los terrenos y el pasto. "En algunas partes, debido al fracaso de las fuerzas de seguridad, la competencia por hacerse con los recursos ha sido utilizada como pretexto para matar y reducir las líneas étnicas o religiosas contrarias", ha aclarado Ojigho.

"El conflicto ha sido peligrosamente politizado por algunos altos cargos del gobierno a nivel estatal, que han provocado un aumento de las tensiones", ha advertido.

EL EJÉRCITO RESPONDE

El portavoz de las Fuerzas Armadas nigerianas, Sani Usman, ha acusado a Amnistía de intentar "desestabilizar" el país africano con sus informes. "Durante años han usado el conflicto terrorista con Boko Haram, el movimiento islámico en Nigeria, a algunos activistas y ahora los choques entre pastores y agricultores", ha denunciado en un comunicado recogido por 'The Punch'.

Usman ha lanzado una advertencia a la ONG: "El Ejército nigeriano no tiene otra opción que llamar al cierre de las oficinas de Amnistía Internacional en Nigeria si continua la imprudencia". La semana pasada, las Fuerzas Armadas ordenaron la cancelación de actividades del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en la zona noreste.