Publicado 19/01/2022 14:07

Ennahda pide la liberación de los detenidos durante las protestas del 14 de enero en Túnez

Las fuerzas de seguridad de Túnez usan cañones de agua contra manifestantes durante una protesta en la capital
Las fuerzas de seguridad de Túnez usan cañones de agua contra manifestantes durante una protesta en la capital - Hasan Mrad/IMAGESLIVE via ZUMA P / DPA

El partido critica "el silencio" del Gobierno ante "el deterioro de las condiciones de vida"

MADRID, 19 Ene. (EUROPA PRESS) -

El partido islamista tunecino Ennahda ha reclamado la liberación de las personas detenidas durante las manifestaciones celebradas el 14 de enero contra el presidente del país, Kais Saied, que fueron reprimidas con el uso de gases lacrimógenos y cañones de agua.

Miles de personas participaron en las manifestaciones, que coincidieron con el undécimo aniversario de la salida del país del expresidente Zine el Abidine ben Alí en medio de una revuelta popular en su contra, para protestar contra la crisis y la decisión de Saied de arrogarse todas las competencias.

El líder de Ennahda, Rached Ghanuchi, ha pedido la liberación de todos los arrestados y ha condenado "firmemente" lo que ha descrito como "una agresión violenta" contra numerosos manifestantes, en una crítica a la dureza mostrada por las fuerzas de seguridad.

En un comunicado publicado por Ennahda en su cuenta en la red social Facebook, Ghanuchi ha criticado además "el silencio" del Gobierno ante "el deterioro de las condiciones de vida de los ciudadanos y el aumento diario de los precios", así como "la ausencia de una visión viable para revivir la economía".

El líder del partido islamista moderado ha acusado a las autoridades de centrarse en el "proyecto unilateral" de Saied de llevar a cabo una consulta electrónica de cara a un referéndum constitucional, proceso que, según ha asegurado, "está sufriendo un fracaso catastrófico".

Por otra parte, ha denunciado la existencia de "operaciones de incitación y demonización" contra la cúpula de Ennahda y los seguidores del partido a través de "rumores" y "mentiras", al tiempo que ha reclamado nuevamente la liberación del exministro de Justicia y vicepresidente de la formación, Nurredín Bhiri.

Ghanuchi ha exigido que Bhiri sea liberado "inmediatamente" y ha agregado que el político continúa en huelga de hambre hasta que se ponga fin a su detención y hasta que "los implicados en su secuestro y detención forzosa rindan cuentas".

En este sentido, Samir Dilu, abogado de Bhiri, manifestó el martes que el político "fue secuestrado mientras no sea imputado oficialmente", antes de agregar que los tribunales rechazaron emitir una orden de arresto y "el poder Ejecutivo emitió una orden para ponerle bajo arresto domiciliario".

Dilu agregó que Bhiri no está preocupado por las afirmaciones del ministro del Interior, Taufik Chaferdín, sobre las sospechas en su contra y ha reclamado al titular de la cartera que publique toda la información con la que cuenta, tal y como ha recogido la agencia estatal tunecina de noticias, TAP.

Chaferdín dijo a principios de enero que Bhiri fue detenido "en el marco de la ley" y tras unas investigaciones sobre la entrega ilegal de pasaportes, certificados de nacionalidad y documentos de identidad. "Hay fuertes sospechas de naturaleza terroristas relativas a la entrega de certificados de nacionalidad y pasaportes a personas sospechosas", indicó.

Desde que Saied anunciara su decisión de arrogarse todas las competencias, algo criticado por Ennahda y otros partidos políticos, varios parlamentarios han sido detenidos en el país, dado que la suspensión del Parlamento llevó ligada la retirada de su inmunidad.

El mandatario anunció el 13 de diciembre una prórroga de la suspensión del Parlamento hasta que se celebren elecciones, que convocó para el 17 de diciembre de 2022, en el marco de un proceso que incluirá un referéndum constitucional el 25 de julio del año que viene.

La Constitución tunecina de 2014 solo permite suspender el Parlamento durante 30 días, un plazo ampliamente superado, si bien Saied afirmó recientemente que dicha Carta Magna "no tiene legitimidad", lo que ha sido criticado por varios partidos, incluido Ennahda, que dominaba la mayoría de los escaños en el órgano legislativo.

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