Archivo - El presidente senegalés, Bassirou Diomaye Faye - Europa Press/Contacto/Atilano Garcia - Archivo
MADRID 9 May. (EUROPA PRESS) -
El presidente senegalés, Bassirou Diomaye Faye, ha remitido de nuevo a la Asamblea Nacional la controvertida reforma del Código Electoral aprobada el pasado abril, una iniciativa que la oposición interpreta como un intento de facilitar una futura candidatura del actual primer ministro, Ousmane Sonko, en las elecciones presidenciales previstas para 2029.
La modificación legislativa planteaba limitar los delitos que impiden concurrir a unos comicios presidenciales, restringiendo las causas de inelegibilidad principalmente a delitos de tipo económico como la corrupción o la malversación.
Sonko, que quedó excluido de las presidenciales de 2024 tras ser condenado por difamación después de acusar a un ministro de desviar fondos públicos, podría en este caso concurrir como candidato presidencial en la próxima cita electoral.
La devolución de la norma se produce en un contexto de creciente tensión política en torno a la agenda de reformas impulsada por Faye, que prepara además varios proyectos de modificación constitucional y de reorganización institucional. Entre ellos figura la transformación del actual Consejo Constitucional en un Tribunal Constitucional y una revisión más amplia del sistema electoral, según ha informado el diario senegalés 'Le Quotidien'.
La oposición considera que la reforma de los artículos L.29 y L.30 del Código Electoral responde a una lógica de "personalizar" la legislación para beneficiar a determinadas figuras políticas, mientras que el entorno gubernamental sostiene que se trata de una actualización necesaria para reforzar el Estado de derecho.
Este debate ha intensificado las divisiones en el seno de la Asamblea Nacional, complicando la estrategia del presidente, que se ve ahora en la tesitura de decidir si busca la aprobación de sus reformas por la vía parlamentaria o si recurre a un referéndum para someterlas directamente al electorado.
Según medios senegaleses, la opción parlamentaria permitiría acelerar la adopción de las reformas si el bloque presidencial logra mantener una mayoría suficiente, si bien el actual clima de desconfianza política podría convertir cualquier votación en un pulso interno para el Ejecutivo.
Por su parte, la alternativa del referéndum otorgaría una mayor legitimidad popular a los cambios institucionales, pero también entraña riesgos para Faye en este momento de tensiones sociales y económicas, ya que la consulta podría interpretarse como un plebiscito sobre su gestión.
Faye, que no ha aclarado todavía qué mecanismo utilizará para sacar adelante su programa de reformas, llegó a la presidencia del país en abril de 2024 desde la oposición como miembro de la secretaría general del Patriotas Africanos de Senegal por el Trabajo, la Ética y la Fraternidad (PASTEF), partido liderado por Sonko prácticamente desde su aparición en la escena política senegalesa en 2014.
Sonko no pudo presentarse a esos comicios al ser condenado por "corrupción de la juventud" en medio de un polémico caso por supuesta violación, cargos de los que fue absuelto, pero acabó nombrado por Faye como primer ministro para consolidar el dominio de PASTEF en la política nacional y terminar de poner fin a la influencia del expresidente Macky Sall.
Esta relación se está resquebrajando desde hace meses. En marzo, Sonko se declaró dispuesto a "devolver al partido a las filas de la oposición" si Faye no se "alineaba" con su visión para el país. "Si el presidente no está alineado con su partido, aunque gobernemos juntos, nos encontramos en lo que yo llamo una situación de 'reparto de poder blando'. Gestionaríamos nuestras diferencias en consecuencia y también buscaríamos puntos en común para avanzar juntos, pero si se produce una ruptura más clara, volveremos a ser un partido de oposición", avisó.