Publicado 17/02/2020 15:37CET

La Fiscalía de El Salvador acusa a un ex ministro de Seguridad de pactar su cargo con las pandillas

Pandilleros salvadoreños (Imagen de archivo)
Pandilleros salvadoreños (Imagen de archivo) - GETTY - Archivo

MADRID, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Fiscalía de El Salvador ha acusado al ex ministro de Seguridad Benito Lara de pactar su cargo en el Gobierno de Salvador Sánchez Cerén (2014-2019) con las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha (M-13) a cambio de cumplir una serie de acuerdos.

El Ministerio Público se basa en el testimonio de un ex pandillero identificado como Noé que, según ha declarado, puso en contacto a la ahijada de Lara, identificada únicamente como Deysi, con las maras para garantizarle el Ministerio de Seguridad.

De acuerdo con Noé, Lara tenía miedo de que, una vez expirara su último mandato como diputado, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) le escorara privándole de un cargo importante en el próximo Gobierno si Cerén ganaba las elecciones presidenciales de 2014.

"Él todavía estaba con el deseo de seguir aportando al partido y la única forma de llegar al cargo era por medio de las pandillas, porque había cuatro aspirantes que llenaban los requisitos y que también eran de hueso duro", cuenta Noé, conforme a la acusación fiscal.

Noé recibió la llamada de otro pandillero, Borromeo Henríquez, alias 'El Diablito de Hollywood', que le pidió que se reuniera en San Salvador con Deysi, quien le aseguró que, si colocaban a su padrino en Seguridad, él cumpliría los acuerdos que llevaban negociando desde 2013, supuestamente, para asegurar la victoria en las urnas de Sánchez Cerén.

Los acuerdos implicaban permitir que los pandilleros presos prepararan su propia comida y recibieran salarios con Alba Alimentos; que los militares no patrullaran las calles; y una inversión de 100.000 dólares en los municipios donde las maras se habían comprometido a no cometer agresiones.

"Benito le manifiesta (a Noé) que si le dan la mano (pandilleros) iba a hacer todo lo que tuviera que hacer (...) para dar continuidad a lo pactado", relata el Ministerio Público. Las pandillas habrían accedido, amenazando a Sánchez Cerén con "consecuencias" si Lara no era ministro de Seguridad.

Para Noé, las pandillas tenían tres razones para confiar en Lara: tuvo el valor de sentarse a dialogar con ellas; las escuchó y transmitió sus posiciones al FMLN y al Gobierno; y porque "se había quemado al reunirse con ellos y no era justo dejarlo tirado al final".

Lara, que estuvo en el cargo desde el arranque del Gobierno hasta 2016, lo ha negado. "En esto lo que hay es una trama. Incluso ponen a personas como familiares míos y no es verdad. Esa decisión fue del presidente, Salvador Sánchez Cerén", ha dicho sobre su designación como ministro de Seguridad, según informa 'La Prensa Gráfica'.

La Fiscalía investiga a varios políticos, tanto del izquierdista FMLN como de la derechista ARENA --partidos tradicionales de El Salvador a los que Nayib Bukele ha desbancado del poder--, por sus presuntos vínculos con las pandillas.