PARIS, 10 Oct. (EUROPA PRESS) -
La que fuera candidata del Partido Socialista a la elección presidencial francesa, Ségolène Royal, se ha sumado al nutrido frente contrario a permitir los análisis de ADN para los inmigrantes que soliciten la reagrupación familiar, una medida contemplada en el proyecto de ley de inmigración que pretende sacar adelante el Gobierno francés.
En una entrevista que hoy publica el semanario satírico 'Charlie-Hebdo', Royal sostiene que "el Estado no tiene que inmiscuirse en la intimidad de las familias" y recuerda que la familia "no es sólo una filiación biológica sino que es el reconocimiento mismo de la filiación". Además, dice temer que Francia regrese a un concepto de la filiación "donde lo biológico borre el vínculo creado y vivido".
"El debate sobre el uso de los análisis genéticos se produjo durante la elaboración y actualización de las leyes bioéticas. El Parlamento, sin distinción de grupos políticos, decidió no autorizarlos salvo por razones médicas o bajo control judicial. Y ahora, el Gobierno de Sarkozy está dispuesto a legalizar lo que bien se puede llamar un fichaje genético", critica Royal.
La socialista recuerda que, según el Consejo de Europa, si Francia adopta esta medida violará el artículo 10 de la Convención europea de derechos del niño que ratificó en 1990. "No es la idea que me había hecho del regreso de Francia a Europa del que se enorgullece el presidente de la República", ironiza.
Para Royal, la preocupante propensión del Jefe del Estado, de su gobierno y de la mayoría parlamentaria a "naturalizar los problemas políticos y sociales y azotar machaconamente con el determinismo biológico" es la peor manera de responder a los problemas. "El precio de la traición a nuestros principios fundamentales será no sólo la injusticia sino también la violencia", agrega.
Por otro lado, el alcalde de París, el socialista Bertrand Delanoë, ha suscrito el manifiesto en contra del ADN que promueven 'Charlie-Hebdo', la organización SOS Racismo y el diario Libération, y que lleva recogidas hasta el momento 150.000 firmas. Sus promotores han convocado asimismo para este domingo 14 de octubre una jornada de protesta.
"Es una señal inaceptable, una etapa más en el cuestionamiento de nuestros principios éticos. En la patria de los derechos humanos, el niño adoptado es tan legítimo como el biológico. Esto es una burla a la universalidad misma de nuestros valores", asegura Delanoë.