Actualizado 12/06/2007 16:15 CET

Francia.-Sarkozy responde a las críticas sobre una mayoría demasiado fuerte en la Asamblea y llama a la movilización

PARÍS, 12 Jun. (Del corresponsal de EUROPA PRESS, Salvador Martínez) -

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, se defendió hoy de los comentarios de la izquierda gala sobre "una mayoría aplastante" del partido del jefe de Estado en la Asamblea Nacional tras las elecciones legislativas que este domingo celebran su segunda vuelta.

Sarkozy respondió a las críticas sobre "el peligro" de una mayoría demasiado grande de su partido, la Unión por un Movimiento Popular (UMP), en la Cámara Baja francesa asegurando: "cuando hubo las elecciones regionales en 2004 y la izquierda se impuso en 20 de las 22 regiones, nadie dijo que la democracia estaba en entredicho".

"Es una extraña idea pensar que la democracia está en entredicho cuando los franceses no votan a la izquierda", dijo a la prensa el jefe de Estado que en su desplazamiento de hoy a Valdeblore, en el departamento del sudeste francés de los Alpes Marítimos.

"Hay que respetar la votación de los franceses", agregó Sarkozy, quien pidió a los electores que "sigan movilizados hasta el próximo domingo", día en que se celebra la segunda vuelta de las elecciones legislativas.

"Hay una segunda vuelta" y no hay "nada decidido", dijo Sarkozy, cuyo partido, la UMP, obtuvo junto a sus aliados el 45,65 por ciento de los votos de la primera votación de los comicios legislativos, un porcentaje que según las estimaciones más favorables a la "mayoría presidencial" podría significar entre 462 y 501 escaños de los 577 que están en juego.

Tras la primera vuelta de las legislativas, la UMP ha batido el récord de escaños obtenidos en la primera de las votaciones de unos comicios legislativos, pues 109 de sus candidatos ya han resultado elegidos diputados al obtener el domingo la mayoría absoluta.

Aún así, el jefe de Estado dijo luchar para "obtener una mayoría presidencial sin entrar en un combate partidista". Al contrario, Sarkozy declaró que está obligado a "asegurar la diversidad, la apertura y la unión", evocando la posible ampliación del número de personas provenientes de la izquierda y el centro que forman parte del ejecutivo.