Actualizado 10/04/2007 22:42 CET

Francia.- El voto de protesta amenaza el cambio prometido por los favoritos en las elecciones presidenciales francesas

PARÍS, 10 Abr. (del corresponsal de EUROPA PRESS, Salvador Martínez) -

Los principales candidatos a las elecciones presidenciales francesas que se celebrarán los próximos 22 de abril y 6 de mayo, Nicolas Sarkozy, aspirante de la Unión por un Movimiento Popular y Ségolène Royal, candidata del Partido Socialista (PS) francés a la Presidencia de la República, quieren ser los candidatos del "cambio" y la transformación de Francia, como han declarado ambos durante la precampaña y lo poco que ha transcurrido de la campaña oficial. Sin embargo, todavía quedan fuerzas políticas que representan "resistencias" a los cambios propuestos por los dos candidatos y amenazan con su voto de protesta el cambio prometido por ambos candidatos presidenciales.

Este es el análisis que expuso a Europa Press Zaki Laïdi, investigador del Centro de Estudios y de Investigaciones Internacionales (CERI) del prestigioso Instituto de Estudios Políticos de París. Según él, esas resistencias a los cambios políticos que quieren llevar a cabo Sarkozy y Royal están representadas por el "electorado protestatario" de la extrema derecha y de la extrema izquierda.

Sin embargo, Zaki Laïdi explicó que el voto de protesta no es únicamente el que los sondeos de opinión atribuyen a la formación de la extrema derecha, Frente Nacional, que lidera el aspirante a la jefatura del Estado francés, Jean-Marie Le Pen y que gira en torno al 15 por ciento, ni el que se supone obtendrán los seis candidatos de extrema izquierda, quienes se reparten unos 12 puntos porcentuales de la intención de voto.

El "fenómeno Bayrou" también representa una buena parte del "voto protestatario", dijo Laïdi en alusión a François Bayrou, candidato centrista del partido Unión por la Democracia Francesa. Es más, el voto centrista resulta incluso, a su juicio, "antisistema" y pues "traduce una cierta insatisfacción", según los términos del investigador del CERI. Los sondeos atribuyen al aspirante de la UDF a la jefatura del Estado francés alrededor de un 20 por ciento de la intención de voto.

De este modo, entre la intención de voto que recoge el centrista y la que se adjudica a los extremistas de izquierda y de derecha, el voto de protesta representa aproximadamente la mitad de los electores franceses. Este dato, según Laïdi, da cuenta de "las fuertes insatisfacciones de fondo de la sociedad francesa frente a su sistema político" a pesar de la cierta renovación que representan Sarkozy y Royal, dos figuras políticas con opciones de ser jefes de Estado que participan por primera vez en una elección presidencial.

"Hay mucha incertidumbre en la sociedad francesa", asegura Laïdi para justificar la magnitud del electorado que votará para protestar en las próximas elecciones presidenciales.

No obstante, el investigador del CERI reconoce que no cree que Le Pen vaya a clasificarse para la segunda vuelta de los comicios que decidirán quién será el nuevo jefe de Estado francés como ocurrió en 2002. "No pienso que 2002 vaya a reeditarse, me parece muy poco probable que Le Pen se adelante a Bayrou y a Royal", aseguró.

Para Laïdi, que el líder del FN sea una de las dos opciones de la segunda vuelta de los comicios presidenciales es tan poco probable como que tras una eventual elección de Sarkozy o de Royal, Francia "cambie de manera radical". Según él, en las sociedades modernas, como la francesa, "los cambios radicales no existen".