Haití.- El primer ministro haitiano pide más "sinergia" en la ayuda internacional para que ésta sea más efectiva

Asegura que su país ha adoptado "medidas draconianas" para combatir la corrupción

Europa Press Internacional
Actualizado: jueves, 30 noviembre 2006 14:02

MADRID, 30 Nov. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro haitiano, Jacques Edouard Alexis, pidió hoy a los donantes una mayor "sinergia" en sus actuaciones y que se sumen a los esfuerzos emprendidos por el Gobierno haitiano para su reforma democrática y su desarrollo, con motivo de la Conferencia internacional para el desarrollo económico y social de Haití que se celebra hoy en Madrid. Asismismo, insistió en que su Gobierno ha emprendido "medidas draconianas" para evitar la corrupción, una de las preocupaciones de los donantes.

"Les animamos a sumarse a nuestros esfuerzos y a buscar una mayor sinergia en nuestras actuaciones", afirmó Alexis durante la apertura de la conferencia, en la que también participó el ministro de Asuntos Exteriores español, Miguel Angel Moratinos. Según Alexis, su Gobierno está actuando para "reforzar las instituciones democráticas, estabilizar la economía y revertir la tendencia de reducción del PIB".

Con ello, dijo, se espera "cumplir con las expectativas del pueblo haitiano" pero para que esto ocurra hace falta la "corresponsabilidad" entre las autoridades haitianas y los donantes con el fin de que los recursos se apliquen a proyectos encaminados a cumplir con los objetivos que se ha fijado el Ejecutivo, y que pasan, además de por la instauración de instituciones democráticas, por reactivar la economía y mejorar las condiciones de vida de la población.

Haití tiene ante sí la oportunidad de "recuperar el puesto que le corresponde en el Caribe y en la comunidad internacional" pero necesita encontrar "un segundo aliento para su desarrollo". Este 'segundo aliento', indicó, debe llegar de la comunidad internacional. Pero, añadió, para que la ayuda internacional sea eficaz, "el Gobierno está decidido a asumir toda su responsabilidad".

"Hay que romper con las prácticas del pasado y dejar de pensar cada uno por su lado", aseveró, instando a los donantes a que "revisen sus programas y proyectos existente y los adapten a las necesidades actuales de haití". En este sentido, tras admitir que la conferencia de hoy "no es el lugar para pedir más dinero", subrayó que se tiene que desembolsar el prometido.

Asimismo, consideró necesario "una mejor selección de la fuente de financiación", destinando los préstamos a bienes duraderos para "no dejar en herencia a nuestros hijos" estos pagos, y destinar las donaciones a "bienes de subsistencia".

Por otra parte, pidió "evitar los efectos perversos que pueden provocar la concesión de etiquetas" a Haití. En este sentido, recordó el reciente informe publicado por Transparencia Internacional en el que se situaba a Haití como el país más corrupto del mundo, en base a "percepciones" y sobre datos que se remontan a 2003-2005. Según Alexis, los países que trabajan con Haití saben cual es la realidad por ello animó a "nuestros socios a que nos ayuden a atenuar los efectos que este tipo de declaraciones provocan en nuestros esfuerzos".

"Nuestro Gobierno ha tomado medidas draconianas para combatir la plaga que es la corrupción", indicó Alexis, asegurando a los presentes que el Ejecutivo "hace todo lo posible para cumplir con nuestros compromisos con ustedes".

APOYO DE LOS DOMINICANOS

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de República Dominicana, Carlos Morales Troncoso, dijo que su país "tiene la mejor relación de vecindad con Haití" ya que "muchos problemas los compartimos y los que no nos duelen y nos importan". "El pueblo dominicano tiene interés en ser parte de la solución" de la crisis haitiana ya que, dijo, "el deterioro de esta situación debilita también a República Dominicana". En esta línea, dijo que el problema de la seguridad es el que más preocupa.

Por otra parte, dedicó gran parte de su intervención a hablar del problema de la inmigración ilegal que llega procedente de Haití. Según Morales, a los haitianos se les da un "trato respetuoso" y de hecho se les permite el acceso al trabajo, a servicios públicos, sobre todo sanitarios --"el 99% de los extranjeros atendidos son haitianos"-- y al sistema educativo.

Por ello, rechazó "las acusaciones infundadas de discriminación y esclavitud que hacen algunas organizaciones" con respecto al trato que se da en República Dominicana a los inmigrantes haitianos, asegurando que "no se discrimina a la población haitiana". En contrapartida, denunció la "tardanza" en el envío de los fondos prometidos a Haití y que "no se ha cumplido con la asignación de recursos" que comenzó con la conferencia de donantes en Washington en 2004.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, por su parte, defendió que el Gobierno haitiano asuma la "coordinación de toda la ayuda internacional que fluye hacia el país" y que se pase "de la información mutua de nuestros planes a una verdadera coordinación". "Tenemos que trabajar todos juntos en el esfuerzo de la reconstrucción de Haití", aseveró.

Asimismo, transmitió la voluntad de los países de la OEA en seguir apoyando el "esfuerzo a largo plazo" en Haití, en donde resaltó los altos niveles de desocupación existentes, el problema persistente de la seguridad y la debilidad del sector privado. "Es urgente y esencial el fortalecer las instituciones del Gobierno haitiano", remachó.

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