Hezb-e-Islami acusa al Gobierno de Afganistán de no aplicar en su totalidad el acuerdo de paz firmado en 2016

Firma del acuerdo de paz del partido de Hekmatyar con el Gobierno afgano
REUTERS/OMAR SOBHANI
Actualizado 26/12/2017 4:16:28 CET

MADRID, 26 Dic. (EUROPA PRESS) -

El grupo Hezb-e-Islami ha acusado este lunes al Gobierno de Afganistán de no aplicar en su totalidad el acuerdo de paz firmado en 2016, apuntando a los retrasos en la liberación de los miembros de la formación encarcelados.

El jefe de la comisión judicial del grupo, Abdul Hai Faqiri, ha afirmado que "círculos dentro y fuera del Gobierno" están intentando evitar la aplicación del acuerdo de paz, según ha informado la agencia afgana de noticias Pajhwok.

Pese a ello, ha recalcado que algunos de los presos del grupo serán liberados "próximamente", sin dar más detalles al respecto.

La firma del acuerdo de paz entre el Gobierno y Hezb-e-Islami --liderado por el destacado 'señor de la guerra' Gulbuddin Hekmatyar, puso fin al conflicto entre las autoridades y el segundo grupo armado más importante del país, por detrás de los talibán.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas levantó a principios de febrero las sanciones contra Hekmatyar, lo que allanó el camino para que el 'señor de la guerra' regresara a Afganistán.

El Gobierno había pedido levantar las sanciones como parte del acuerdo de paz, algo no exento de polémica ya que supuso 'de facto' amnistiar a un líder muhayidín acusado de numerosos crímenes durante la guerra civil afgana.

Hekmatyar, una de las figuras 'muyahidín' de más relevancia durante la guerra contra la Unión Soviética en los ochenta, fue uno de los señores de la guerra que se vieron involucrados en una cruenta guerra civil tras la salida de las tropas soviéticas del país, que se saldó con cientos de miles de muertos, la mayoría de ellos civiles.

Durante dicho conflicto, los milicianos de Hekmatyar fueron responsables de gran parte de la destrucción de Kabul debido a sus continuos bombardeos contra la capital, que provocaron miles de víctimas civiles.

Posteriormente, accedió al cargo de primer ministro entre 1993 y 1994 --y de nuevo por un breve periodo de tiempo en 1996--, antes de que los talibán se hicieran con el control de la capital, provocando su huida a Irán, donde permaneció durante seis años en medio de la desconfianza por parte de Teherán.

Finalmente, fue expulsado de Afganistán en 2002 en medio de presiones por parte del Gobierno de Estados Unidos y el recientemente establecido Ejecutivo afgano de Hamid Karzai tras la invasión estadounidense del país para expulsar a los talibán del poder.