HRW pide a Birmania que investigue el uso de la fuerza policial en el estado de Kayah

Publicado 15/02/2019 6:59:51CET
La Policía arresta a activistas karen en una protesta contra la estatua del gene
REUTERS / STRINGER .

MADRID, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -

La organización Human Rights Watch (HRW) ha pedido este viernes al Gobierno de Birmania que investigue el uso de la fuerza policial contra decenas de manifestantes karen que protestaron esta semana por la colocación de una estatua del general Aung San, héroe de la independencia y padre de la actual líder de facto del país, Aung San Suu Kyi, en el estado de Kayah.

La Policía dispersó lanzando balas de goma, gases lacrimógenos y con cañones de agua a unos 3.000 manifestantes karen en la ciudad de Loikaw, la capital de Kayah. Según HRW, más de 20 manifestantes resultaron heridos y la Policía detuvo a 55 personas.

Las autoridades birmanas llegaron a un acuerdo con los líderes de la protesta para retirar los cargos contra los manifestantes karen a cambio de que en el próximo mes no se celebren este tipo de protestas.

"La Policía de Birmania disparó balas de goma contra activistas jóvenes que ejercían sus derechos de protesta pacífica y libertad de expresión", ha afirmado el subdirector para Asia de HRW, Phil Robertson.

"La retirada de los cargos penales contra los manifestantes no niega la necesidad de una investigación inmediata del uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía y las medidas apropiadas contra cualquiera que haya actuado de forma ilegal", ha aseverado.

El general Aung San impulsó en 1947 un pacto con varios de los grupos étnicos de Birmania que cada año se conmemora con la celebración del Día Nacional el 12 de febrero. Los manifestantes karen denuncian que las promesas que hizo el general no se cumplieron porque fue asesinado ese mismo año.

Las autoridades birmanas inauguraron en febrero la estatua del general Aung San en Loikaw, que provocó una serie de protestas desde que se anunció la colocación de la escultura a mediados de 2018. Los activistas de las minorías étnicas que apoyan un sistema federal de Gobierno en Birmania rechazan esta estatua y el resto de monumentos en recuerdo de un dirigente de la etnia mayoritaria birmana.

Cuando accedió al poder en 2016, Suu Kyi fijó como una de sus principales prioridades garantizar la paz con los grupos armados de minorías étnicas aunque hasta la fecha se han conseguido pocos avances en este campo.

"El Gobierno de Birmania debe poner fin a la práctica de detener a los manifestantes pacíficos e investigar a fondo el uso de la fuerza contra ellos", ha subrayado Robertson.

"El acuerdo alcanzado entre las autoridades estatales y los líderes de la protesta para retirar los procesamientos también proporciona un buen momento para que el Gobierno aborde las preocupaciones planteadas por los activistas", ha añadido.

Para leer más